El expediente, en caso de ser aprobado, contempla la posibilidad de que se les inicie a Figueroa y Urquiza un juicio de cuentas, algo de lo que ambos ya han sido notificados. De igual manera, como el legislador posee fueros que lo protegen, seguramente habrá que esperar a que concluya su periodo, en diciembre del 2013.

El documento del Tribunal de Cuentas hace referencia a un expediente de la Municipalidad de Arizona, el cual “omite adjuntar comprobantes pertinentes (facturas o documentos equivalentes)” que respalden una serie de “comprobantes de pago” en conceptos de obras realizadas en el edificio municipal y policial, el hospital del pueblo, el sistema de desagües pluviales y “viviendas”.

En total, son 156.358,30 pesos que no se han justificado, de los cuales $87.913 pertenecen a viviendas, a los que hay sumarles más de 13 mil pesos, divididos en 31 pequeños gastos, de los cuales se ha omitido la entrega de la “firma del proveedor”. Inclusive, el ex intendente tampoco puede justificar la adquisición, con dineros públicos, de una cubierta de automóvil, lo que se considera un bien “inventariable”, para el cual debe presentarse una “planilla de alta por triplicado”.

Todos estos gastos fueron realizados en el año 2006, durante la primera intendencia de Figueroa, quien fue electo comisionado municipal en las elecciones de 2003, con tan solo 24 años de edad. En 2006, Arizona tuvo un presupuesto oficial de $498.142,50; por ende, Figueroa no ha podido comprobar en qué se gastó casi el 35% del presupuesto de ese año.

La polémica carrera legislativa de Figueroa

Sin lugar a dudas, los últimos años de la carrera política de Figueroa han dado muchísimo que hablar. Simplemente basta con recordar que él es uno de los diputados electos por el Acuerdo Cívico y Social a los que, en 2009, el PJ, en un claro golpe a la democracia provincial, no le permitió asumir en su banca.

Este conflicto comenzó cuando, en 2009 y con la excusa del adelantamiento de las elecciones legislativas, Alberto y Adolfo Rodríguez Saá eligieron a dedo a los candidatos a diputados de los distintos departamentos de la provincia. Dolidos porque no fueron seleccionados por los hermanos, Jorge Ariel Figueroa (por aquel entonces cumpliendo su segundo periodo como intendente de Arizona) y Gerardo Díaz, del departamento Dupuy, junto a Eduardo Ojeda y Carlos Jofré, de Belgrano, se presentaron en las elecciones legislativas a través del Acuerdo Cívico y Social y derrotaron a los candidatos de los Rodríguez Saá. Esto provocó la ira del oficialismo, que contraatacó impugnando, en la Cámara de Diputados, lo títulos de los legisladores que la Justicia Electoral ya había aprobado, algo nunca antes visto en la historia de nuestro país.

Insólitamente, más de 2 años después, luego de que se volviera a elegir diputados en Dupuy y Belgrano, la mujer de Figueroa, Virginia Bazán Travaglia, fue electa legisladora. Sin embargo, en la primera sesión del año 2012, Bazán Travaglia renunció a su banca y fue inmediatamente reemplazada por su esposo, quien ahora es un fiel levantamanos de Compromiso Federal y preside la comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, lo que lo hizo acreedor de un viaje a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

A pesar de haber sido “electo” en 2009, el periodo de Figueroa concluirá en 2013, y no en 2015 como correspondería, ya que se cuentan los dos años en que el departamento no tuvo representación en la Cámara. Si no es reelecto, se le podrá iniciar el correspondiente juicio de cuentas.

Finalmente, cabe destacar que, en Arizona, Jorge Ariel Figueroa fue sucedido como intendente por su padre, Jorge Figueroa, quien ya había ocupado ese cargo antes de que su hijo fuera electo en 2003.