ā€œEsto indica preocupantes fallas en la organización y dirección de la fuerza policialā€, comentó el abogado ElĆ­as Taurant.

Cadetes de la Tecnicatura en Seguridad Ciudadana con Orientación Policial de la provincia de San Luis impugnaron un examen psicológico que los deja fuera de la carrera policial por considerar que “sus resultados se advierten incorrectos, arbitrarios y contrarios a los dos exĆ”menes realizados en oportunidades anteriores”.

Los cadetes, patrocinados por los abogados Sosa, MartĆ­n y Taurant, solicitaron que “se dĆ© cumplimiento a lo dispuesto en la Resolución N° 03-PSyP-2012 art. 1 de fecha 7 de mayo de 2012, ordenando nuestro ingreso a la policĆ­a de la provincia con el grado de alfĆ©rez ayudante”.

Uno de los abogados, ElĆ­as Taurant, explicó que “resulta nada creĆ­ble, que 79 estudiantes que eran aptos para cursar una carrera de Tecnicatura, tras superar dos exĆ”menes psicológicos al comienzo de sus estudios, al final de la misma, faltando solo la entrega del tĆ­tulo, se hayan transformado en personas no aptas para ingresar a la PolicĆ­aā€. ā€œVale decir que en una promoción de una carrera de casi dos aƱos y medio, en los que el gobierno preparó, capacitó, becó y evaluó, habĆ­a 79 estudiantes sin capacidad para ejercer su profesión”, seƱaló.

“Estas condiciones negativas no existĆ­an principios de 2011, cuando el gobierno de San Luis tras llamar a inscripciones en el mes de abril y terminar de dictarla en octubre, tal como sucedió con las siete anteriores promociones, pasaron a cumplir funciones en la misma PolicĆ­a, a la espera del decreto para comenzar a cobrar sus haberes”, aseguró el abogado.

“Desde que el gobernador Alberto RodrĆ­guez SaĆ” tomó la decisión de incorporar a auxiliares de policĆ­a, la mayorĆ­a provenientes del Plan de Inclusión y luego de un corto curso, los cuestionamientos se hicieron escuchar porque se consideraba que la capacitación y la preparación fĆ­sica y psicológica para ejercer la función, vestir un uniforme y portar armas, no era suficiente, y en los Ćŗltimos aƱos, sucedieron una serie de hechos que se utilizaron para sostener esta posiciónā€, comentó el letrado, quien agregó que, sin embargo, siete promociones completaron el curso y estĆ”n en servicio.

ā€œEn el aƱo 2011 recrudecieron los cuestionamientos por lo que , ya en la gestión del gobernador Claudio Poggi, se decidió que los integrantes de la octava promoción, no obstante haber completado el curso y prestado servicios durante mas de cinco meses, deberĆ­an cursar un aƱo y medio mas de instrucción en el Instituto de Seguridad, al cabo de los cuales, a quienes aprobaran, se les designarĆ­a inmediatamente en el grado de alfĆ©rez. AsĆ­ se estableció en la resolución N° 3 de la Jefatura de PolicĆ­a que se dictó en ese entonces. Completado el nuevo curso de 1 aƱo y medio, la graduación, prevista para el 27 de diciembre fue suspendida sin causa. Posteriormente, a comienzos de febrero del corriente aƱo, 80 cadetes fueron citados haciĆ©ndoles saber que por un nuevo examen psicológico habĆ­an sido declarados inaptos para la función policialā€, recordó Taurant.

Es decir, que despuĆ©s de haber hecho dos cursos, en conjunto mas de dos aƱos, y aprobado todas las materias del programa, con el estado fĆ­sico requerido, se los sometió a un nuevo examen psicológico, cuyos resultados establecieron que los auxiliares “adolecĆ­an de fallas que en les impide alcanzar satisfactoriamente las competencias requeridas para el puesto”. De igual manera, ā€œalgunos alumnos de la misma promoción ingresaron a la institución pese a no haber aprobado el examen psicológico correspondienteā€, comentó Taurant.

ā€œEn su lugar, el lunes 3 y martes 4 de febrero fueron convocados y en atención al ā€˜presunto’ resultado negativo del examen y se les ofreció un contrato categorĆ­a “E” en la Administración
pĆŗblica, en el Ć”mbito del Ministerio de Seguridad, por el tĆ©rmino de 3 meses, con una remuneración de $ 4.200ā€, relató el abogado.

Por todo esto, los afectados pidieron al rector del Instituto de Seguridad, Jorge Handanoniu, que deje sin efecto el informe, recordando que ya han superado dos exÔmenes psicofísicos a su ingreso a los cursos respectivos y que, en forma consecuente, se cumpla con la resolución aludida, realizÔndose en forma urgente todos los trÔmites necesario que les permita ingresar con el grado de alférez ayudante a la Policía de la Provincia.

Finalmente, Taurant aseguró que la medida gubernamental, ademĆ”s de vulnerar groseramente derechos constitucionales, ā€œindica preocupantes fallas en la organización y dirección de la fuerza policial, en tanto se ha actuado con increĆ­ble torpeza, atropellando elementales normas del derecho y revelando graves deficiencias en la formación de los hombres que van a tener la alta responsabilidad de resguardar los derechos de los ciudadanosā€.