Durante el mismo prometió mejorar el salario docente, implementar el voto electrónico y juró por la puntanidad, quebrándose al recordar a su hijo fallecido.
El chiste es en relación a las 12 horas que habrá entre la salida de Cristina Fernández de Kirchner y la asunción de Mauricio Macri en la Presidencia de la Nación.
El gobernador saliente se fue por la puerta de atrás mientras RodrÃguez Saá criticaba el uso de la banda y el bastón que tanto le gustaban a Poggi.