Acordaron trabajar en conjunto sobre varias cuestiones. El ministro de Educación, Marcelo Amitrano, recibió ayer en terrazas del Portezuelo al subsecretario de Gestión Educativa nacional, Max Gulmanelli. Ambos funcionarios acordaron redoblar esfuerzos para contar con datos precisos sobre el nivel educativo de los chicos y trabajar mancomunadamente en políticas de innovación y formación docente.

“Valoramos mucho la voluntad de estar cerca que tiene el Ministerio de Educación de la Nación. Este ejercicio de federalismo es importante porque les permite conocer mejor las realidades de cada jurisdicción”, manifestó Amitrano.

Gulmanelli coincidió en que el estado general de la educación argentina no es bueno. “En nuestro país, la mitad de los chicos no termina el secundario y la mitad que sí lo hace no accede a educación de calidad. Les damos un título, pero no les damos ni los conocimientos ni las habilidades necesarias para decir con justicia que han terminado la secundaria. El Gobierno nacional tiene que trabajar con las provincias para resolver este enorme defraude educativo en el que nos encontramos”, afirmó.

En referencia a los puntos centrales del trabajo bilateral, el funcionario detalló que implica tres grandes propósitos. “El primero es la innovación, con una escuela que nos pueda llevar al futuro. Para eso el segundo objetivo es la formación docente, con el reconocimiento social de la tarea de nuestros maestros. Y en tercer lugar, una política de evaluación de la calidad”, dijo.

Sobre este último punto remarcó que San Luis tiene su operativo que realizará dentro de muy poco y que la Nación hará lo mismo en octubre. “Se hará todos los años. Vamos a evaluar de manera censal a los chicos en el último año de primaria y de secundaria. Mientras que en tercer grado habrá una evaluación muestral de lectura, que nos permita tomar a tiempo las decisiones para darles una educación de calidad”, manifestó.

Acerca de lo que se busca con las mediciones de rendimiento, Gulmanelli sostuvo: “La idea es saber si nuestras escuelas están funcionando bien y si los chicos están aprendiendo. Si no está sucediendo tomaremos las decisiones en conjunto para dar respuesta. Nuestro trabajo debe asegurar que todos tengan las mismas oportunidades educativas. Es una intención que hoy nos desafía, pero sabemos que no es una realidad. No da lo mismo nacer en cualquier lugar de Argentina, porque no se tienen las mismas oportunidades educativas y consecuentemente no se tienen las mismas oportunidades en la vida”.