P]or un bar de la peatonal pasan unas mil personas distintas por semana, según reveló el dueño de una de las conocidas bares del centro puntano a La Gaceta. Por mes, ese número sube a más de 2.000 y ni hablar de todo el año. Una escuela que tiene una sola división por año tiene una matrícula de 360 alumnos. Y son esos mismos alumnos durante todo el año, lo que hace súper sencilla la trazabilidad. Aún así, durante varios meses del año, se ha podido ir de “manera presencial” a un bar, pero no a una escuela.

Por otro lado, en octubre de este año, el Gobierno provincial arrancó con las clases presenciales en los parajes que no habían tenido, a esa fecha, ningún caso de Covid. Si era seguro arrancar en octubre, cuando la provincia estaba en su peor momento, también lo era en abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre, pero no se hizo, ya sea por miedo, falta de colaboración de docentes y padres o falta de decisión política, o inclusive una combinación de las 3.

En exclusiva para La Gaceta, el ministro de Educación, Andrés Dermechkoff, explicó las razones detrás de estas situaciones que, para varios, suponen grandes contradicciones. Además, el ministro nos contó qué se puede esperar para el ciclo lectivo 2021, la prioridad de los docentes para la vacunación y qué pasó con las tablets y notebooks que se tenían que entregar este año.

Bares sí, escuelas no
Los bares tienen una gran rotación de gente, a lo que se suma que las superficies cubiertas son más reducidas y hay intercambio de objetos como tazas, alimentos y dinero en efectivo o tarjetas. Pero la permanencia de la gente en estos locales es menor y esa parecer ser la clave para el Gobierno, porque las escuelas tienen menor rotación de personas y mayor superficie, pero la gente permanece más tiempo en estos establecimientos. Al parecer, esa permanencia constituye, para el Gobierno, un factor de riesgo mayor al que supone la rotación de personas que hay en un bar.

“Hoy tal vez, con otra perspectiva, con otro antecedente y con otra práctica, te puedo decir que sí, que nos animamos a aplicar el protocolo que estábamos por aplicar en agosto, pero eso es hoy”, dijo el ministro. “Nosotros podemos tomar la decisión o tener las ganas, pero Salud te dice ‘no’, o te dice ‘aconsejamos que los niños vayan porque no contagian’”, agregó Dermechkoff, dejando en claro el peso que tiene Salud para la toma de estas decisiones.

Por otro lado, el ministro destacó que el protocolo para 2021 está listo y que se trata del que se armó con los gremios docentes de la provincia en agosto de este año, cuando “se vislumbraba un panorama un poquito más claro de la vuelta a la presencialidad”. Este protocolo fue aprobado por el Gobierno Nacional, pero después vino “el peor momento” en materia de contagios y el tan ansiado regreso no se concretó.

Escuelas rurales recién en octubre
Claramente, el principal factor para tomar esta decisión fue una extrema precaución por parte del Ejecutivo. “Del virus poco se sabía e íbamos dando pasos conforme nos habilitaba el Comité de Crisis y sobre todo la parte específica de Salud. Entonces, esta experiencia de decir ‘usemos el tapaboca, usemos la mascarita, usemos el alcohol en gel’, todo eso se fue aprendiendo a lo largo de este año. Cuando nosotros decidimos en octubre era porque estábamos seguros de que en las zonas donde íbamos a volver era porque no había un solo contagio en todo el año. Si a eso le sumás todos los elementos de seguridad, el riesgo bajaba. El Ejecutivo tenía que ir tomando decisiones. No se toman antes porque no había una experiencia, no había un antecedente. Nosotros nos guiamos por Jujuy que volvió, que quiso ser el primero, y en la primera caravana que hicieron ya hubo contagios. San Juan volvió a y a la semana tuvo que retroceder. Fue un paso a paso, pero con muchísima seguridad”, respondió el ministro.

A esto se suma el miedo de los padres, producto de los medios masivos y gobiernos que siempre promovieron el “coronavirus nos afecta a todos”, al punto de que Dermechkoff estima que si el regreso a clases en las escuelas rurales se hubiese propuesto antes “la respuesta hubiese sido un no absoluto”. “Hubo una pequeña resistencia de los padres que tenían miedo. Y respetamos la voluntad, por supuesto. Y los padres después se fueron animando al ver que era seguro y no había contagios”, relató el titular de la cartera de Educación, destacando que se finalizó el año “con casi el 100% de los alumnos en nuestros establecimientos rurales”.

Y luego llegaron las prácticas en las escuelas técnicas. “Para nosotros era fundamental para poder finalizar un ciclo. Esa era la única forma y tomamos la decisión. Todas estas decisiones que se fueron tomando son sin antecedentes, con lo cual era muchísima la responsabilidad y muchísimo el cuidado. Tuvimos una excelente práctica, que nos deja bien parados para arrancar el año que viene”, valoró Dermechkoff.

Trabajo en estadísticas
“Contamos con datos precisos porque nosotros utilizamos Classroom y se puede pedir un reporte cada 24 horas para saber cuántos alumnos se conectaron, cuántos docentes que se conectaron y qué hizo cada docente y cada alumno. Es una información que hay que desmenuzarla y transcribirla. En esto estamos trabajando ahora para tener un parámetro para arrancar el año que viene y saber dónde estamos parados. En las aulas virtuales sabemos quién se conectó y quien no, y a dónde tenemos que apuntar y llegar con las cartillas y el material impreso”, contó el ministro, quien además prometió a este medio que todos estos datos luego se harán públicos.

Dermechkoff señaló que, en base a todos estos números, ya hay “varios sumarios iniciados por docentes que no se conectaron”. “Los directores se han portado de una manera excelente e hicieron todo lo posible, pero con algunos docentes se llegó a un punto donde no se querían conectar. No quisieron conectarse, no pudieron o no tuvieron la voluntad. Excusas varias, millones, como que quedaron en otra provincia y que no tenían conectividad. A esas personas y a esos docentes se les iniciaron sumario. Y a algunos directores también. Esto es también reconocer el trabajo de los que se pusieron la Educación al hombro y la llevaron adelante. La responsabilidad de cada uno en esto jugó un papel importante”, subrayó el ministro.

“La virtualidad hasta cansó, ¿no? Hubo alumnos que tenían conectividad y se desconectaron por una cuestión de que no estaba preparados y no se acostumbraron. En un momento, la virtualidad dejó de funcionar porque estamos acostumbrados a la presencialidad, a la sociabilización. Por eso digo que es mi deseo poder volver a la presencialidad con muchísimos cuidados. Los alumnos se nos quedaban anímicamente, que también es un mal, y eso también hay que tenerlo en cuenta”, remarcó el titular de Educación.

Entrega de compus
Después hace varios años, es política del Gobierno de San Luis la entrega de computadoras o tablets a los alumnos de primer grado. Este año era más necesaria que nunca, pero nunca llegó y tampoco se explicó por qué. Desafortunadamente, esto depende principalmente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, por lo que Dermechkoff no pudo dar grandes precisiones. “Así y todo, te digo que es una de las cuestiones que tenemos en carpeta con Alicia Bañuelos, con quien trabajamos en equipo. Así como se piensa en las tablets y las computadoras, se está pensando también en ampliar las antenas o los nodos de WiFi para poder tener un poco más de señal en todos los sectores donde detectamos una baja señal”, contestó el ministro.

Prioridad docente para la vacunación
“Los docentes son uno de los grupos que tiene prioridad. Siempre estamos hablando de la voluntariedad. Está Salud, Seguridad, los docentes y los adultos mayores. Esta es la prioridad que tiene el Estado Nacional y lo han bajado al Estado Provincial. Al ser una prueba que no hay antecedentes, en ese sentido se ha establecido que en esta primera etapa sea voluntario. Pero después, si los resultados dan bien, por supuesto que ahí podemos poner la obligatoriedad como tal cual lo hemos venido estableciendo en todas las vacunas que solicitamos en cada establecimiento escolar cada año.