Desde el próximo lunes, la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), formará parte del paro nacional que realizarán por una semana las universidades nacionales en reclamo de paritarias a la gestión de Javier Milei. Además habrá paros rotativos de 48 horas entre el lunes 18 de agosto y el lunes 7 de septiembre. Ante la baja recomposición de sueldos se afirma que la pérdida del poder adquisitivo es de siete salarios universitarios desde noviembre de 2023.
“Estamos en una crisis gravísima de nuestra situación salarial y presupuestaria. Esto tiene que ver con la no respuesta a los reclamos que estamos recibiendo, con la falta de paritarias desde octubre del año pasado. Nuestro salario lo impone el Gobierno Nacional sin discusión previa y nos enteramos cuando vamos a cobrar. Hace dos meses que no tenemos aumentos salariales y la verdad que es crítica la situación. El cargo testigo del docente universitario está en $500.000, un monto que no alcanza para la sobrevida de nuestras familias, nuestras obras sociales quebradas en casi todo el país”, dijo el secretario gremial de la Asociación de Docentes Universitarios (ADU), Arturo Gómez en declaraciones a La Gaceta Digital (LGD).
Como parte de la protesta se realizarán actividades de visibilización que serán comunicadas próximamente aclaró Gómez.
Según datos de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), la inflación desde noviembre de 2023 alcanzó un 242% mientras que el salario docente universitario subió un 139%, lo que da una pérdida de 6,9 salarios en promedio por cada trabajador durante ese período.
“Hemos perdido casi un 40% del valor de nuestro salario. Hemos perdido casi seis o siete salarios en el periodo que gobierna el actual presidente. Con esa pérdida acumulada, más el valor real de nuestro salario, del 40 al 50%, dependiendo de las categorías, necesitamos una recomposición salarial urgente, necesitamos una convocatoria paritaria para poder debatir y discutir esa recomposición”, consideró el sindicalista.
Para 2025, la gestión Milei pretende una suba total del salario universitario superior al 13%. Se otorgaron de manera unilateral subas del 1,5% en enero, 1,2% en febrero, 1,3% en marzo y 1,3% para abril.
Para lo que resta del año, el Gobierno nacional quiere imponer una suba salarial del del 7,3 %:
– 1,3% en junio
– 1,3% en julio
– 1,3% en agosto
– 1,2% en septiembre
– 1,1% en octubre
– 1,1% en noviembre
Las subas de junio, julio y agosto se pagarían recién con el salario de agosto.
El problema del presupuesto
El problema del salario docente y presupuesto universitario es un problema histórico que viene desde hace décadas, pero que se agravó en los últimos años. Las universidades son financiadas con el presupuesto 2023 y el año pasado se aumentó un 70% por decreto el porcentaje para los gastos de funcionamiento.
En 2024, el presidente Milei vetó la Ley de Financiamiento Universitario y el Congreso ratificó el veto. Este miércoles, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó una nueva ley de financiamiento universitario “propone actualizar las partidas presupuestarias para el funcionamiento universitario, hospitales universitarios, ciencia y tecnología, y extensión universitaria al 1° de enero de 2025, según la inflación acumulada de 2023 y 2024”, según publicó Chequeado.
“La iniciativa también establece una recomposición salarial para docentes y no docente desde diciembre de 2023 hasta la sanción de esta ley por inflación acumulada. Luego, se debería actualizar de manera mensual por IPC”, dice el medio citado.
“Sabemos que el Gobierno nacional tiene el as bajo la manga de sacar el veto, que seguramente lo va a hacer, ya lo han anunciado, como lo hizo el año pasado. Por eso es que la única certeza que tenemos es seguir organizando nuestra lucha y mantener la protesta en pie para garantizar el presupuesto universitario, un presupuesto que está congelado desde el 2023. Ya no tenemos un presupuesto genuino hace dos años, y esto hace que estemos funcionando con valores de hace dos años”, analizó Gómez.




