Las dificultades que rodearon al Festival de los Vientos en La Punta y los problemas en el pago de salarios municipales siguen generando repercusiones. En este caso, las críticas llegaron desde un dirigente que conoce de cerca la gestión local: Mario Gil, exconcejal y expresidente del Concejo Deliberante, quien además fue funcionario junto a Luciano Ayala durante la intendencia de Martín Olivero. Su mirada, proveniente del mismo sector político, puso el foco en la organización del festival, la administración de los recursos y la situación de los empleados municipales.
Gil señaló que lo ocurrido en las últimas semanas le resultó llamativo. “Yo vengo desde el 2016 acompañando y no había sucedido algo parecido en todo este tiempo”, afirmó. En relación al conflicto con la banda Sabroso y la reducción del festival a una sola noche, sostuvo que la situación dejó una imagen negativa. “Después de haberlo promocionado, inclusive en la Feria Internacional de Turismo en Buenos Aires, después de un gran lanzamiento que hizo el gobernador de San Luis, llamó mucho la atención la irresponsabilidad y la forma en que se llevó y se manejó eso”, dijo, y agregó: “Después de hacer tantos anuncios, me parece un poco desprolijo lo que sucedió”.
El exconcejal también se refirió a la baja de otros artistas anunciados. “Me enteré después que se bajó otra banda más, si mal no recuerdo, Los Caldenes. Entonces vos decís, ¿qué está pasando? ¿Cómo lo están administrando? ¿Quién lo está administrando?”, planteó. En ese sentido, fue directo al cuestionar la planificación: “Si vos el dinero no lo tenés, no lo promocionás directamente. Es una cuestión de razonamiento lógico para hacer algo lindo, prolijo, y que la gente pueda asistir”.
Sobre el debate en torno a si los festivales deben ser gratuitos o pagos, Gil marcó una posición intermedia. “Soy uno de los convencidos de que los festivales, por ahí, gratuitos, cuesta mucho llevarlos adelante”, señaló, aunque propuso una alternativa. “Por ahí hacer una entrada diferencial para los vecinos de la ciudad de La Punta, o que no abonen una entrada, dada la situación económica, y que el público externo sí pague”, expresó, aclarando que se trata de una mirada personal.
Las críticas también alcanzaron al manejo salarial. Gil recordó situaciones complejas durante gestiones anteriores, pero marcó una diferencia clara. “En 2018, 2019, pandemia inclusive, y siempre se abonaron los sueldos. Nunca se desdobló un sueldo al empleado”, afirmó. Si bien reconoció que los funcionarios cobraban a veces de manera desdoblada, remarcó que “el empleado jamás se le dejó de pagar”. Y subrayó: “Son el motor principal del municipio. El funcionario guía, da la orden, pero quien ejecuta es el empleado municipal. La única obligación que tiene el municipio con los empleados es pagar el sueldo”.
Consultado sobre el impacto de la coparticipación, que es la excusa que ha dado la gestión Ayala, Gil relativizó ese argumento. “La coparticipación se mandó”, afirmó, y explicó que los convenios firmados con la Provincia, como Construyendo con tu Pueblo, establecen aportes claros de ambas partes. “Si en tu matemática no te dan los números para poder afrontar un convenio de esa magnitud, no hay que hacerlo”, sostuvo, explicando que de la coparticipación se descuenta el dinero que el Gobierno puso para obras.
En esa línea, descartó que se trate de un problema generalizado. “Si fuese un problema de coparticipación, todos los municipios estarían en el mismo problema, y no fue así”, dijo. Y añadió: “Me parece que hay un problema de administración, de gestión, de realmente decir ‘¿lo puedo hacer o no lo puedo hacer?’”.
Gil también destacó la regularidad del Gobierno provincial en el envío de fondos. “Es muy prolijo. Nunca se atrasó un día. Los días 10, 20 y 30 tenés los fondos depositados”, aseguró. Por eso, consideró que “no es estar la culpa que el gobierno no pasa la plata o que quitó coparticipación”.
Por último, se refirió a la venta anticipada de entradas y a la falta de información clara tras la suspensión de una de las noches. “Recibí llamados de gente acusando al intendente de que le habían cobrado dos noches y preguntando quién le iba a devolver la plata”, relató. Y agregó: “No vi ningún posteo donde se aclarara, se pidan disculpas y se diga que se iba a reembolsar”. Para Gil, el problema fue también comunicacional. “Desprolijo en anunciar algo que no vas a poder enfrentar y desprolijo en haber cobrado una entrada anticipada y no salir a hacer un anuncio público de la misma forma”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que corresponde devolver el dinero a quienes compraron entradas. “Al vecino que compró la entrada se le debe reintegrar el 100% de las 2 noches, y después que él decida si quiere comprar una única noche o no”, afirmó. Y advirtió que todavía hay confusión entre el público. “Hay mucha gente que no sabe que se suspendió, que se bajaron dos bandas. Me parece una cuestión de respeto a la sociedad en general y también al gobierno, que abrió la puerta y hizo una difusión tremenda de los festivales”, concluyó.




