Nelson Blanco inició en 2009 un juicio laboral contra la popular banda Los Playeros por su despido, tras haber trabajado casi veinte años con el grupo en tareas vinculadas a iluminación, compra y mantenimiento de equipos. Diecisiete años después, la causa todavía no tiene resolución en la justicia puntana, en un expediente que se ha extendido a lo largo de distintos juzgados y cámaras sin sentencia firme.

Nelson trabajó desde fines de los años ochenta hasta 2008 con el grupo musical. “Yo trabajé desde el año 88 hasta el 2008, que me despiden, con la banda de Los Playeros. Yo era el encargado general de la parte de iluminación, de compra y mantenimiento del equipo”, relató. Durante casi toda esa etapa, su vínculo laboral no tuvo registración formal. “Casi los dieciocho años, en negro. El último año, me hicieron un recibito de sueldo como para que ellos justificaran en AFIP que tenían gente en blanco, que no era el valor que yo ganaba, digamos. Fue el último año”, explicó.

El despido, según su testimonio, se produjo sin causa y con un telegrama que no coincidía con su realidad laboral. “Y ellos me despiden sin causa, y me despidieron con un telegrama diciendo que yo había faltado cuatro días. Y las fechas que ellos habían puesto en el despido no coincidían con los días laborales, que eran los fines de semana”, dijo.

La causa judicial comenzó en 2009 y, desde entonces, se transformó en un proceso extenso y sin resolución. Nelson explicó que su abogado mantiene la causa activa, pero apuntó directamente a las estrategias dilatorias de la contraparte. “Mi abogado está haciendo el trabajo perfectamente, lleva todo al día. Y, bueno, de la parte del abogado de Los Playeros, hace presentaciones nulas, va chicaneando el caso y, bueno, y se va estirando, se va estirando”, sostuvo. En ese marco, expresó su sorpresa por la duración del expediente: “A mí me llamó mucho la atención que un juicio laboral lleve ya ahora diecisiete años. Y toda la gente que trabaja con los Playeros está en negro, siempre estuvieron en negro, mis compañeros, mis excompañeros, siempre en negro”.

A lo largo del tiempo, la causa pasó por distintos magistrados y tribunales. “Pasó por un montón de jueces, que a veces tenían que llegar a un desempate, porque uno votaba a favor, el otro en contra, y pasaba de la cámara baja a la cámara alta, de la cámara no sé dónde, allá. Bueno, ¿viste? Eso te va agotando un poco”, relató. Y agregó: “Es muy extraño, es muy raro que lleve tantos años un juicio laboral de esta magnitud”.

Frente a la falta de definiciones judiciales, Nelson decidió hacer pública su situación y recurrir a los medios. “Que se conozca el caso, y si tengo que llegar a los medios nacionales, lo voy a hacer, porque esto no puede ser, tanto a mí como a otra gente, porque no soy el único que tiene juicios laborales”, afirmó. También sostuvo que nunca existió un intento de acuerdo: “Y nunca me llamaron para un arreglo, nunca nada, nunca tuvimos una charla de la parte de ellos”.