Este miércoles, debido a las ausencias de algunos testigos de la querella, finalmente se produjo la declaración del exgobernador Alberto Rodríguez Saá en el marco de la causa contra Cintia Ramírez por los delitos de peculado y la polémica compra de un colectivo para San Luis Futbol Club, el equipo femenino que llego a la máxima división de su categoría. Gran parte del interrogatorio a Rodríguez Saá se centró en torno al funcionamiento del Ente de Deportes que presidía la acusada, que también era secretaria de Deportes y presidenta de San Luis Futbol Club.

Antes que nada, cabe explicar que los entes desregulados son una gran herramienta de los gobiernos que buscan evitar controles excesivos, ya que sus gastos no deben pasar por el mismo proceso de aprobación, ni de control, que los de un ministerio. La excusa de todos los gobiernos que los utilizan, tantos actuales como pasados, es la necesidad de dar respuestas rápidas a distintos requerimientos que vayan surgiendo dentro del área que tiene a cargo.

Rodríguez Saá los definió como “un centro de imputación presupuestaria para que tenga rapidez”, comparando el largo proceso de imputación presupuestaria que lleva, por ejemplo, hacerle la cancha a un club local; con que venga “una campeona de natación que la acaban de invitar a Colombia a participar de un juego”. “Y es parte de nuestra política, y queremos que la chica vaya y compita, y está bien. Entonces vos necesitás la celeridad y la Secretaría de Deporte con el ente que pueda resolver esa situación. Esas emergencias son enormes, y no lo aprendimos del deporte, eso lo aprendimos de cultura, donde teníamos el problema de los festivales”, argumentó el exgobernador.

En este contexto, le pareció “natural” que Ramírez haya sido secretaria y presidenta del ente al mismo tiempo. “La Secretaría de Deporte dicta las políticas, ejecuta y dirige lo que fuere, y quien ejecuta eso mismo es el ente, que es la misma persona”, dijo el exgobernador. “Lo ha hecho el estado provincial en toda su historia, no hay ninguna prohibición legal. Al contrario, se hizo, se sigue haciendo, la ley lo permite, no hay ningún impedimento, y sería hasta negativo, una mancha para para el gobernante, que despreciara tener una política activa en el deporte”, añadió.

Consultado por el abogado de la defensa, Marcos Juárez, si era posible que saliera “un solo peso del ente o de la Secretaría de Deportes sin que tuviera el control de todo el trámite legal”, Rodríguez Saá aseguró que era “imposible”, asegurando que pasa por múltiples instancias de control, como Fiscalía de Estado, Secretaría General y el Tribunal de Cuentas, aunque este último analiza los gastos del Gobierno previo a la presentación de las cuentas de inversión en la Legislatura.

Pasando al tema del controversial colectivo, Juárez le presentó si tenía conocimiento del subsidio que se le dio al club para la compra del mismo. “Absoluto conocimiento y absoluta responsabilidad y absoluta decisión”, fue la respuesta de Rodríguez Saá, quien luego fue interrumpido por el fiscal adjutor de Fiscalía de Estado, Rafael Berruezo, quien pidió que “se suspenda la declaración del testigo toda vez que se estaría autoincriminando”. El fiscal del Ministerio Público Fiscal del Poder Judicial, Francisco Assat, adhirió al pedido.

“Entiendo que eso es una decisión exclusiva del doctor (Rodríguez Saá), decir, reiterando que es un letrado y conoce acabadamente la constitución nacional y las garantías que le que le otorga esa normativa”, respondió el defensor Juárez. El presidente del tribunal que lleva el juicio, Fernando De Viana, estuvo de acuerdo con Juárez, y permitió a Rodríguez Saá continuar con su explicación.

Según contó, luego de que ganaran el campeonato y ascendieran a primera división, Rodríguez Saá estaba en un encuentro “con las chicas de San Luis Futbol Club”, del que “puede o no haber estado Cintia”, hablando sobre las problemáticas que enfrenta el club. “Les pregunto, ‘chicas, ¿qué necesitan? Las quiero ayudar, esto es extraordinario, estoy tan feliz, hemos cumplido el sueño, chicas’. Y habló la capitana, y habló el técnico, y dijeron bueno: ‘el colectivo, porque eso nos da la viabilidad económica y nos permite que la campaña que tenemos que hacer el año que viene la podemos hacer tranquilas, porque lo demás se arregla, pero el colectivo no’”, relató Rodríguez Saá, destacando que cuando un club local viaja a Buenos Aires, el traslado hasta el hotel, canchas y regreso cuesta “prácticamente 5, 6, 7 mil dólares el viaje”.

“Bueno, en esa misma reunión, ahí (digo) ‘llamen al ministro de economía, llamen al secretario General de la Gobernación, que es el organismo de donde depende la Secretaría de Deporte y el ente. Llamen al ministro de Gobierno por todo el tema de la legalidad y ver que hicieran los trámites. Se incorporan (los ministros) a la reunión, (les digo) repitan la pregunta, pídaselo al ministro de Economía, y la chica le dice al ministro de Economía: ‘queremos un colectivo, blablablá’. Y se sorprende, dice, ‘bueno, sí, es posible, por el triunfo que han tenido, algo así’. Y yo digo, ‘bueno, está bien, vamos a hacerlo’”, relató el exgobernador, remarcando que “la señora, ahí, Cintia, no abrió la boca”.

“Tomé una decisión dentro de la ley, dentro de la tradición de San Luis, dentro de la Constitución de la provincia, frente de los objetivos del Gobierno de la provincia, de promocionar, promover el deporte, el deporte femenino y San Luis Futbol Club. De lo cual, no solo que no es un delito, sino que estoy absolutamente orgulloso”, agregó Rodríguez Saá.

Acto seguido, Juárez le preguntó por las instancias de control que debe haber tenido este trámite. “Mínimo, tiene que haber pasado por Secretaría General, obviamente. Bien. Y por el Ministerio de Economía. Quizás también al Ministerio de Gobierno puede ser, o como se llamara en ese momento, este, con control seguramente por Fiscalía de Estado. Y después el control posterior del Tribunal de Cuentas, que se realizó y las cuentas han sido aprobadas, y también por la Legislatura de la provincia de San Luis, que aprobó las cuentas de mi gestión”, dijo Rodríguez Saá, cometiendo una grave equivocación, ya que las cuentas de inversión de su último año de gestión no fueron aprobadas, sino rechazadas.

“Para llegar a mi firma, tenía que haber pasado todos los controles. Así que, si está mi firma en el expediente del colectivo, es porque ha pasado todos los controles. Era un requisito”, agregó.

Luego vinieron las preguntas del fiscal Assat, arrancando por el lado de parentesco que tiene con Ramírez. De la forma más enredada posible, Rodríguez Saá reiteró, porque ya lo había dicho al comienzo, que Ramírez tiene una hija con su sobrino Adolfo Rodríguez Saá (hijo del exgobernador Adolfo Rodríguez Saá); pero insistiendo que la conoce porque ella de joven fue una gran jugadora de ajedrez.

Luego vino una pregunta sobre cómo se dio la creación del ente y acá es cuando el exgobernador se empezó a ofuscar, a trabarse aún más y repetir muchísimas palabras, dando además una imagen de que no controlaba plenamente muchos aspectos de su gestión. “Me lo tienen que haber sugerido secretaría general, o puedo haberlo sugerido yo, este, la verdad que no me acuerdo, pero de cualquier manera estoy absolutamente de acuerdo, lo considero que es una creación espectacular”, dijo sobre la creación del ente.

Assat luego le mostró una nota, firmada por Ramírez, solicitando la creación del ente. “Le estoy explicando que yo daba la directiva general, y después había un proceso de trabajo, y en los otros ministerios o lo que fuere, y se ponían de acuerdo y ahí debe haber… esa nota tiene que haber existido, puede haber existido, porque era parte de decir, ‘agréguenle al organigrama general esto’”, respondió, visiblemente molesto.

Ante las repreguntas del fiscal, el exgobernador, que no podía leer las notas y que por “coquetería” no llevo anteojos, se enojó aún más. “No sé si existe esa nota en los expedientes. Es una nota suelta que no entiendo. Bien. No estoy diciendo que no exista ni que exista. Las notas cuando tienen formalidad suficiente, vienen dentro de un expediente, vienen con una carátula, lo que fuere, y se me presentan. Los demás trámites son todos trámites que se hacen virtuales, la conformación del expediente, y esa nota virtual nunca, o sea, tiene que, no sé si existe, si no existe, si ha llegado a mí, si no ha llegado a mí, no tengo la menor idea”, respondió.

Assat luego le preguntó si el ente se formó por una ley o decreto, pero la respuesta de Rodríguez Saá fue que no sabía. Assat le mostró luego una copia del decreto de creación y le preguntó si lo reconocía, a lo que Rodríguez Saá respondió: “Perdóneme, esto es un borrador. ¿Yo qué tengo que ver con un borrador?”. El fiscal le dijo que no era un borrador y reiteró la pregunta.

“No, no la puedo contestar, no la puedo contestar, es evidente que no la puedo contestar. Dice que son las fotocopias. ¿Qué sé yo si es eso? Yo no tengo que reconocer una ley o un decreto”, continuó, enojado, Rodríguez Saá, quien acusó a Assar de querer “tener vos el minuto de gloria”.

En ese momento, los albertistas y miembros de SLFC que seguían la sesión fuera de la sala estallaron en aplausos para con Rodríguez Saá y comentaron cosas como “el Alberto lo sacó a pasear al fiscal”. Otros, opinaron lo contrario.

Ahí fue cuando el juez De Viana le echó una mano, acotando que si el decreto fue publicado en el Boletín Oficial “entendemos que no hace falta el reconocimiento”. “Civil I, publicación de las leyes”, le dijo el exgobernador a Assat, luego del salvavidas de De Viana.

De ahí, las preguntas del fiscal se centraron en si Rodríguez Saá conocía el monto del subsidio, pero las respuestas del exgobernador fueron en la misma sintonía. “El monto del subsidio se estableció por la Secretaría General. San Luis Futbol Club tenía que presentar con el pedido, supongo yo, los presupuestos, porque iba dirigido a la compra de un colectivo, no a otra cosa. Tenía que traer los presupuestos de los colectivos, que tengo entendido, me parece recordar, que no era posible comprar un colectivo nuevo o con las características que querían por la inflación galopantes. No había precio. Y entonces compraron uno más barato, o un usado, o lo que fuese. Yo no participé en la creación de nada. ‘Compren el colectivo de acuerdo a la ley, señor Secretario General, de acuerdo a la ley, al presupuesto, lo que fuese, bla, bla, bla’. Y así lo hicieron”, respondió.

Assat volvió a preguntar por el monto y Rodríguez Saá respondió que pidió que se compre por “el monto que fuere”. Esto último, “el monto que fuere”, fue repetido por Assat, quien cerró su ronda de preguntas.

Luego vinieron las preguntas de Fiscalía de Estado, encabezadas por Santiago Calderón Salomón, quien inquirió si Rodríguez Saá sabía que Ramírez era presidenta de SLFC. “Que haya sido o no, era irrelevante, y no lo he tenido en cuenta. Puedo o no haber tenido conocimiento, y no, la verdad que no me interesaba la quién era la presidenta, y si era ella o no. Es un tema irrelevante”, respondió.

Calderón luego le preguntó si recuerda otros clubes de San Luis que solicitaran de la misma modalidad un colectivo. Acá, Rodríguez Saá dio respuestas mucho más sólidas. “Nunca escuché a un club que viniera a pedir un colectivo. Los clubes piden infraestructura y piden plata para pagarle a los jugadores. Eso es lo que exigen los clubes y te ponen a en una situación de tensión, pero no te piden colectivo”, respondió.

“Todos los clubes de San Luis son asociaciones civiles. Todas han recibido los beneficios, todas, y mucho mayores al que recibía San Luis Fútbol Club, con ningún resultado o muy pocos resultados. Y con enormes resultados, San Luis Fútbol Club (recibió) mucho menos. Al club Estudiantes le hicimos todo el estadio nuevo, al club Juventud le hicimos todo el estadio nuevo, al club Victoria le hicimos una tribuna, la cancha de césped, y ahora el césped sintético. Le hemos hecho el césped sintético a todas las canchas San Luis, a todas. A San Luis Futbol Club muchísimo menos. Y si vemos los resultados, tendría que ser muchísimo más. Más o menos una relación, si (le dábamos) 100 a Estudiantes, 60 más o menos, u 80 como mucho a San Luis Futbol Club. Y si contamos el estadio completo, nada a San Luis Futbol Club”, añadió Rodríguez Saá, para el aplauso de sus seguidores y dando por concluido el interrogatorio.

Inmediatamente, Rodríguez Saá se retiró de la misma manera que ingresó, sin hablar con los medios de prensa.