El secretario general de la UTEP, Carlos Peralta, advirtió que la caída del poder adquisitivo del salario docente está en un 160% desde diciembre de 2023 y reiteró el pedido de apertura de una mesa de negociación paritaria en el Gobierno de la Provincia.


El dirigente señaló que el gremio no ha recibido respuestas a los pedidos de diálogo salarial y aseguró que realizaron una nueva presentación formal ante el Gobierno provincial para avanzar en la conformación de una mesa de negociación. “No hemos tenido respuesta a una mesa de negociación salarial”, sostuvo.

Peralta explicó que, en base a un análisis realizado junto a la Confederación de Educadores Argentinos, se detectó una “gran pérdida de poder adquisitivo” del salario docente desde diciembre de 2023 hasta la actualidad. Según indicó, la caída supera el 160%.

Además, remarcó que no solo se deterioró el poder de compra, sino también la calidad del salario, al señalar que alrededor del 35% de los ingresos docentes corresponde a sumas no remunerativas.

En ese contexto, el dirigente sindical insistió en la necesidad de discutir salarios en paritarias y sostuvo que, históricamente, los mejores niveles salariales se alcanzaron cuando existieron instancias de negociación con representación de los trabajadores. “Cuando hubo paritaria, los docentes tuvimos un salario mejor”, afirmó, y mencionó como referencia los años 2011 y 2012.

En cuanto a la situación actual en San Luis, Peralta indicó que el salario básico de un maestro de grado se ubica en torno a los $241.000, mientras que el salario mínimo ronda los $900.000, por debajo del costo de la canasta básica, que estimó en más de $1.000.000.

El secretario general también advirtió que la provincia perdió posiciones relativas en el ranking salarial docente a nivel nacional. “Pasamos de estar entre las primeras cinco provincias a ubicarnos por debajo del puesto 15”, aseguró.

Por último, planteó que el contexto de superávit fiscal, tanto a nivel nacional como provincial, tuvo como contrapartida un ajuste en los salarios del sector público. “La consecuencia han sido los salarios de los trabajadores del Estado”, concluyó.