El Gobierno provincial avanza en la organización de una de las celebraciones religiosas más convocantes del calendario sanluiseño, que tendrá como epicentro a Villa de la Quebrada y Renca, donde se espera la llegada de alrededor de 500.000 fieles.
Este jueves, el ministro de Gobierno, Gonzalo Amondarain, encabezó una reunión interministerial para coordinar los distintos aspectos logísticos de ambas festividades, que se desarrollarán de manera simultánea. Del encuentro participaron representantes de las áreas de Turismo y Cultura, Seguridad, Salud, Transporte, Comunicación y Ambiente, junto a organismos provinciales y autoridades municipales y eclesiásticas.
“Hemos estado trabajando para coordinar todos los aspectos necesarios para que dichas festividades se realicen de la mejor manera y que la afluencia de público esté contenida, a los efectos de que se pueda disfrutar de ambos eventos”, señaló Amondarain, quien remarcó la importancia de la articulación entre el Estado, los municipios y la Iglesia.
En ese marco, el ministro de Turismo y Cultura, Juan Álvarez Pinto, indicó que se prevé la llegada de unas 400.000 personas a Villa de la Quebrada y otras 100.000 a Renca, lo que convierte a estas celebraciones en una de las mayores movilizaciones de fe de la provincia. Además, destacó el impacto del turismo religioso en la economía local.
Por su parte, desde la parroquia de Villa de la Quebrada dieron a conocer el cronograma completo de actividades, que comenzará el 24 de abril con la tradicional novena y se extenderá hasta el 3 de mayo, día central de la festividad.
Durante los primeros días, del 24 al 29 de abril, se celebrará misa a las 19:00 y Rosario a las 20:15, con una intención especial en cada jornada. El 30 de abril, con la llegada masiva de peregrinos, habrá misas a las 17:00 y a las 19:00.
El 1° de mayo será uno de los días de mayor actividad, con celebraciones a las 7:00, 9:00, 11:00, 15:00, 17:00 y 19:00, además de la realización de un Vía Crucis en cada horario. Ese mismo día, al mediodía, se desarrollará la procesión en honor a San José, en coincidencia con el Día del Trabajador, y por la noche tendrá lugar una adoración juvenil con la participación de misioneros de toda la diócesis.
El 2 de mayo continuará el esquema con misas a las 9:00, 11:00, 15:00, 17:00 y 19:00, también con Vía Crucis, y una procesión dedicada a la Virgen al mediodía. Por la noche, se realizará una vigilia con canto y expresiones folclóricas que recrean el hallazgo del Cristo.
Finalmente, el 3 de mayo se celebrará la fiesta principal, con misas a las 9:00 y 11:00, y una celebración central a las 15:00 que será presidida por el obispo Gabriel Barba, seguida de la tradicional procesión que convoca a miles de fieles y marca el cierre de las actividades.




