El Gobierno provincial continúa avanzando con la terminación del Centro de Deshabituación del Consumo ProblemÔtico y Adicciones que construye en La Toma. La obra ingresó en una etapa clave, centrada en la incorporación del equipamiento definitivo y en los últimos ajustes constructivos que permitirÔn completar esta infraestructura estratégica para la atención integral de personas con consumos problemÔticos.


Se trata de una obra que había sido impulsada y financiada por el Gobierno Nacional durante la presidencia de Alberto FernÔndez, pero que quedó paralizada en agosto de 2023, tras el triunfo de Claudio Poggi en las elecciones provinciales y la derrota del oficialismo nacional en las PASO. Desde entonces, el proyecto quedó en suspenso por decisión de la actual administración del presidente Javier Milei, hasta que, en agosto de 2025, el Gobierno provincial decidió hacerse cargo de la obra.

La dirección de Obras de Arquitectura y Viviendas detalló que actualmente se instalan artefactos sanitarios, mesadas de granito con sus respectivas bachas y griferías, ademÔs del mobiliario bajo mesada en baños, enfermería, cocina, lavandería y demÔs dependencias del edificio.

Paralelamente, avanzan las instancias finales de instalación de los racks, los detectores del sistema contra incendios, artefactos de iluminación interior y exterior y el armado de los tableros eléctricos. También continúan las tareas de colocación de carpinterías y revestimientos en pisos y muros, junto con trabajos de pintura y limpieza general del edificio.

MÔs de $1.300 millones de inversión
El Centro se erige sobre un predio de una hectÔrea y estÔ conformado por dos edificios especialmente diseñados para brindar atención integral, alojamiento y espacios destinados a la recuperación y reinserción de los pacientes.

El sector principal, ubicado en el acceso al complejo, cuenta con mÔs de 1.000 metros cuadrados cubiertos distribuidos en dos bloques. Allí funcionarÔn las Ôreas de admisión y atención, con hall de ingreso, sala de espera, consultorios, salas médicas, oficinas administrativas, sanitarios y un Salón de Usos Múltiples. También dispondrÔ de cocina, despensa y comedor, con expansión hacia una huerta exterior destinada a actividades complementarias.

En el segundo bloque se ubican las habitaciones para residentes, vestuarios con baños, sala de lectura, enfermería, lavadero y espacios de servicio. Ambos niveles estÔn conectados mediante rampas y escaleras internas que garantizan la accesibilidad y la circulación dentro del edificio.

Asimismo, el complejo contarÔ con un polideportivo cubierto destinado a las actividades terapéuticas, recreativas y deportivas, que incluirÔ gimnasio y núcleo sanitario, sumando mÔs de 700 metros cuadrados de superficie cubierta.

El proyecto se completa con cocheras semicubiertas para 16 vehículos, Ôreas verdes, una huerta, cierre perimetral y espacios parquizados, conformando un complejo concebido para brindar un entorno adecuado al tratamiento y la recuperación de los futuros residentes.