
El Gobierno provincial anunció obras de refacción y mantenimiento en cuatro establecimientos educativos de San Luis capital, Arizona, El Paraíso y Los Quebrachos, con una inversión total superior a $380 millones. Los trabajos estarán enfocados principalmente en solucionar filtraciones, reparar cubiertas, grietas y muros afectados por la humedad, además de realizar tareas de pintura y puesta en valor.
Este jueves, el gobernador Claudio Poggi firmó los decretos de inicio de obra junto a la presidenta de San Luis SAPEM, María Pía Pollio. Según se informó, las empresas comenzarán los trabajos la próxima semana y los plazos de ejecución estarán comprendidos entre 90 y 120 días.
La intervención de mayor presupuesto se realizará en la escuela N°214 Granadero Juan Rodríguez, de El Paraíso, departamento San Martín. Con una inversión superior a $95 millones, se repararán losas y muros, se solucionarán filtraciones en los techos y se realizarán trabajos de pintura.
Pollio explicó que se trata principalmente de “obras de mantenimiento” y que la planificación apunta a preparar los edificios para la próxima temporada de lluvias. En ese sentido, detalló que las intervenciones contemplan “la refacción y el cambio de las membranas y la puesta en valor en algunos edificios”, además de trabajos sobre grietas y pintura.
La funcionaria también precisó que las empresas “van a trabajar en las escuelas aproximadamente entre 90 y 120 días, y las obras empiezan la semana que viene”.
Filtraciones y deterioro edilicio
En la escuela N°45 Juan de Dios Escobar, de Arizona, y en la Escuela Técnica N°5 Ingeniero José Antonio Álvarez Condarco, de la ciudad de San Luis, las obras estarán concentradas principalmente en la reparación de filtraciones.
En tanto, la escuela N°325 Granadero Pedro Lucas Cáceres, de Los Quebrachos, departamento Chacabuco, tendrá una intervención de mantenimiento edilicio para solucionar filtraciones en las cubiertas y reparar sectores interiores afectados por el deterioro.
Pollio explicó que uno de los objetivos es anticiparse a los problemas que puedan generar las condiciones climáticas durante los próximos meses. “En verano sabemos que las lluvias aumentan. Entonces, tenemos que controlar los techos”, señaló.
En esa línea, diferenció estas tareas de las obras de puesta en valor que habitualmente se realizan antes del comienzo del ciclo lectivo: “En el verano empezamos a poner bonitas las escuelas para el inicio de clase, y ahora las ponemos seguras desde el techo para proteger a nuestros niños para el inicio de clase del año que viene”.




