
La ceremonia reunió a agentes policiales que accedieron a distintos ascensos tras atravesar las instancias de evaluación establecidas por el sistema de carrera policial. El acto puso el foco en el mérito, la capacitación y la transparencia como criterios para el crecimiento profesional dentro de la institución.
Este miércoles por la tarde, en la Plaza Cívica de Casa de Gobierno, el gobernador Claudio Poggi entregó decretos, certificados e insignias a más de 500 efectivos de la Policía de San Luis.
La jornada comenzó con la recepción de las autoridades y el ingreso de las Banderas de Ceremonia. Luego, la jefa de la Unidad Regional de Orden Público N°1, comisario mayor María Concepción del Rosario Romero, solicitó al Gobernador la autorización para dar inicio formal al acto.
El Mandatario destacó la importancia de que los ascensos dentro de la Policía se realicen bajo reglas de juego “más claras, objetivas” y con un procedimiento ordenado. “Creo que eso nos viene bien a todos, porque cuando se fijan reglas de juego claras, se disminuye la discrecionalidad, la discrecionalidad del dedo, de las injusticias que benefician algunos poquitos y perjudican las oportunidades de la inmensa mayoría”, afirmó.
Poggi también remarcó que el nuevo esquema representa “un ordenamiento del procedimiento de los ascensos” y comentó que “no tengo dudas que año a año se va a ir perfeccionando, se va a ir mejorando”.
El Gobernador también anunció cómo se organizarán los próximos ascensos para que el reconocimiento del nuevo cargo coincida con la correspondiente remuneración. “Los ascensos del año que viene, en vez de hacerlo en agosto, los vamos a hacer entre marzo y abril del 2027”, señaló, y agregó que los ascensos posteriores “van a coincidir exactamente con el año calendario”.
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la entrega de los decretos, certificados e insignias de ascenso a los integrantes de la Fuerza que alcanzaron nuevos grados dentro de la estructura policial. En total fueron más de 500 los efectivos ascendidos. Entre ellos, dos agentes pasaron a cabo; 78 cabos a cabo primero; 18 cabos primeros a sargento; 52 sargentos a sargento primero y 38 sargentos primeros a sargento ayudante.
También recibieron sus nuevos grados un suboficial principal que ascendió a suboficial mayor; 121 oficiales ayudantes que pasaron a oficial subinspector; 12 oficiales subinspectores a oficiales inspectores; 43 oficiales inspectores a oficiales principales y 47 oficiales principales a subcomisarios.
En los grados superiores, 38 subcomisarios ascendieron a comisarios; 53 comisarios a comisarios inspectores; 13 comisarios inspectores a comisarios mayores y cinco comisarios mayores a comisarios generales.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Nancy Sosa, destacó que la actual gestión entiende la carrera policial como “un acto individual de superación, de mérito, que repercute directamente en la seguridad pública y en toda la sociedad de San Luis”, y remarcó que debe desarrollarse de manera “sistemática, transparente, trazable y objetiva”. En ese sentido, comentó que se trata de “un cambio de paradigma” respecto de prácticas anteriores y que ahora se priorizan “la trazabilidad, el mérito y la transparencia”.
Sosa explicó que el nuevo esquema establece reglas claras para quienes alcanzan el tiempo mínimo requerido para acceder al curso de ascenso. “Absolutamente todos pasaron las diferentes etapas que dirigió la escuela superior, la parte de tiro, la parte física y, por supuesto, la parte académica”, detalló.
La funcionaria también contó que el ascenso debe estar acompañado por la capacitación y la profesionalización permanente. “Es también importante el profesionalismo”, afirmó, y recordó que desde 2024 se implementó la licenciatura en Seguridad Pública, con becas otorgadas por el Gobierno para quienes quieran “alcanzar una carrera de grado en la universidad pública”. A su vez, remarcó que la antigüedad aporta “un conocimiento empírico de la carrera”, pero que debe complementarse con formación y compromiso.
Finalmente, Sosa contó que la carrera policial debe regirse por criterios objetivos y de esfuerzo personal. “No más ascensos extraordinarios si no hay hechos extraordinarios ni eventos que así lo justifiquen”, afirmó. Y comparó el recorrido profesional con una competencia en la que “todos inician en la meta de partida, avanza cada uno a su ritmo”, mientras que “la voluntad, la integridad y la rectitud harán la diferencia”.
Fuente: ANSL




