Este jueves temprano, el gobernador Claudio Poggi volvió a los laboratorios de análisis clínicos que la Universidad Nacional de San Luis tiene en la calle Rivadavia de la capital para someterse por tercera vez al análisis toxicológico, según prevé la Ley de Ejemplaridad y Coherencia.


“Es una ley que impulsamos durante nuestro gobierno, que establece la obligatoriedad a todos los funcionarios públicos del examen toxicológico. Es una ley, una legislación, yo diría, inédita en el país, que fue replicada al año siguiente por Santa Fe y Neuquén”, dijo Poggi a la salida, en declaraciones a la Agencia de Noticias gubernamental.

En tal sentido, destacó además que esto “parte de la premisa y del espíritu de que un funcionario público, un gobernador, un ministro, un director, un magistrado, un juez, un fiscal, un legislador, no pueden consumir drogas ilegales”.

“Esto forma parte de la lucha que desde el primer momento hemos impulsado contra la inseguridad y el narcotráfico. A mí me notificaron ayer (por el miércoles), se sortea los martes, se notifica al sorteado el miércoles, y hoy tuve el turno a las 8:00. Y lo importante que lo hace una institución prestigiosa de San Luis, independiente de los poderes del Estado, que es la Universidad Nacional de San Luis, en cuatro puntos de la provincia, totalmente aleatorio”,

Finalmente, dejó algunos números que alcanzó la Ley de Ejemplaridad y Coherencia. “El año pasado se hicieron más de 1.900 exámenes, este año ya llevamos más de 2.700 y aspiramos llegar a los 5.500. En este caso se sumaron, además de los magistrados, funcionarios, gobernador, ministros, agentes de la seguridad y agentes de la salud pública”.

Fuente: ANSL