La jueza de Garantía N° 2, Agustina Dopazo Samper, resolvió este martes extender por 90 días la prisión preventiva de Walter, Leonardo y Damián Agüero, mientras que mantuvo por el mismo plazo la prisión domiciliaria de Rosa Jiménez. Las cuatro personas están imputadas en la causa que investiga el homicidio de Fernando Gil ocurrido en abril y cuyo cuerpo fue encontrado en una cantera ubicada al sur de la ciudad capital.


En la misma resolución, la magistrada hizo lugar al pedido de Javier Amitrano, fiscal de Instrucción N° 4, y dispuso prorrogar por 30 días el plazo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), debido a que aún resta producir medidas probatorias necesarias para continuar con el avance del proceso. La querella estuvo representada por Soledad Poma de Otaegui y Hanna Abdallah, quienes adhirieron a lo solicitado por la Fiscalía. Por la defensa actuó Hugo Scarzo y el Defensor de Niñez Nº 1, Sebastián Privitera, en representación de Jiménez.

La causa

La investigación reconstruyó las últimas horas de Fernando Gil desde la tarde del 2 de abril de 2026. Tras reunirse con familiares en su vivienda del Barrio 24 Viviendas, fue invitado por un amigo a compartir una cena y ver un partido de fútbol en una casa ubicada sobre la Ruta Nacional 146. Durante la noche consumió bebidas alcohólicas junto a otras personas y permaneció en el lugar hasta la madrugada.

Según la teoría del caso de la Fiscalía, alrededor de las 05:24 del 3 de abril solicitó un Uber para regresar a su domicilio. Sin embargo, se habría desorientado y, en lugar de dirigirse al punto de encuentro con el vehículo, caminó en sentido contrario, cruzó la ruta e ingresó al predio donde residía la familia Agüero.

La hipótesis de la Fiscalía sostiene que Walter, Damián y Leonardo Agüero lo sorprendieron dentro del terreno, creyeron que intentaba cometer un robo y lo redujeron mediante golpes. Luego, cuando se encontraba inconsciente pero aún con vida, lo habrían arrojado a un pozo de agua de aproximadamente cuatro metros de profundidad, donde finalmente murió ahogado.

Tras el hecho, la acusación afirma que se desplegó una maniobra para ocultar lo ocurrido. Se realizaron llamados al 911 con versiones contradictorias sobre lo sucedido y, durante el primer procedimiento policial, los efectivos no llegaron al sector donde se encontraba el pozo. El cuerpo de Fernando Gil fue hallado recién tres días después por trabajadores de una cantera que funciona dentro del predio.

La investigación incorporó además registros de cámaras de seguridad, pericias toxicológicas, análisis de teléfonos celulares, mensajes recuperados y búsquedas realizadas en internet que, para la Fiscalía, refuerzan la teoría del caso.

Fuente: Prensa Poder Judicial