Los arreglos del pavimento corrieron por cuenta de la empresa constructora, IKAU, ya que la obra todavía está bajo garantía, la cual terminará el próximo 31 de marzo de 2018.

“La empresa sacó la zona degrada de asfalto, porque el hormigón se la banca. En las juntas, entre el asfalto y el hormigón, por ahí pueda entrar el agua. Normalmente no entra, pero si viene un vehículo por arriba, está todo inundando y genera un impacto, va generando que se forme la fisura y pueda entrar algo de agua”, continuó Zarrabeitia

“Los materiales que tienen diferentes coeficientes de dilatación, el efecto del calor hacen que se vayan dilatando y se forme la fisura. Y después, lluvias persistentes y constantes, bajo el efecto del impacto de una rueda de auto, hace que entre agua abajo”, agregó el secretario, quien remarcó la importancia de que el pavimento sea “una sola masa homogénea para que no existan líneas de discontinuidad”.

Por ello, como ya lo confirmó el secretario de Infraestructura allá por mayo de este año, se está reconsiderando la repavimentación de la avenida Presidente Perón, la cual quedó cubierta de baches tras la obra de los desagües. “Lo que pasa es que es muy ancha la calle y el costo de una repavimentación es importante. Y la vía de repavimentación es tener una buena base a apoyo y hacer una única carpeta asfáltica”, comentó Zarrabeitia, quien no quiso aventurar una fecha, pero considera que se trata de una obra “muy importante desde todo punto de vista”.