La Dirección del Colegio de Jueces de la ciudad de San Luis informó que el juicio oral en la causa que investiga el homicidio de Zoe Abigail Pérez, ocurrido en febrero de 2024 en La Toma, comenzará el 1° de diciembre a las 8:30 horas y se prevé que culmine el 26 de diciembre. Leandro Oses y Adrián Rodríguez están acusados de ser los coautores del delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte en perjuicio de la adolescente de 17 años, con un pedido de prisión perpetua para ambos y la expresa exclusión del régimen de libertad condicional.
El tribunal estará integrado por María Eugenia Zabala Chacur como presidente y las vocalías de Hugo Guillermo Saa Petrino y Fernando Julio De Viana segundo vocal, conforme acta de sorteo N° 144/25 que obra en ADM N° 12033/22. El Ministerio Público Fiscal estará representado por la Fiscalía de Juicio N° 2, a cargo de Fernando Rodríguez. Se prevé que a lo largo del debate den su testimonio más de 80 testigos.
Las fechas del debate: 1,2,3,4,5,9,10,11,12,15,17,22,23,24 y 26 de diciembre.
Este miércoles, la fiscal de Género N° 1, María Delia Bringas, solicitó la prórroga de la prisión preventiva para los imputados, solicitud a la que hizo lugar el juez José Luis Flores, del Colegio de Jueces. La fiscal argumentó que preexisten los riesgos procesales de fuga, entorpecimiento de la investigación y el peligro para la víctima o testigos. Ambos acusados continuarán alojados en el Servicio Penitenciario.
El defensor de Rodríguez, Osvaldo Andrés Fernández, se opuso a la medida de prisión preventiva y solicitó en su lugar que sea morigerada a prisión domiciliaria en una propiedad ubicada en la calle Lavalle. En tanto, el representante de Oses, Guillermo Levingston, fue más allá al rechazar la postura fiscal y reclamar directamente la libertad de su defendido.
El caso
La Fiscalía reconstruyó las últimas horas de vida de la adolescente entre la noche del 19 de febrero y la madrugada del 20 de 2024. Para esas fechas, Rodríguez tenía 31 años y Oses, 24.
Según la teoría del caso, la noche del 19 de febrero, la víctima se encontraba en el Club Pringles de La Toma con los dos acusados. Compartían mates y miraban un partido de vóley.
Pasadas las 22:40, se retiraron del club junto a una amiga, quien se ofreció a llevarlos hasta una plaza saludable del pueblo. Desde allí, Zoe, Rodríguez y Oses se dirigieron a la vivienda del primero, ubicada en la calle Inti Huasi, en el Barrio Barracas. Allí, en un departamento ubicado en el fondo del terreno, pasaron las siguientes horas.
“Horario y lugar surge de las captaciones fílmicas. En ese lugar, estuvieran tomando bebidas alcohólicas, charlando y jugando videojuegos. A la 1:38 tenemos por acreditado que Rodríguez solicitó un delivery de bebidas alcohólicas, delivery que arribó al lugar a las 2:34 de la mañana ya del 20 de febrero. De los videos y fotografías que se recuperaron en la causa indican que los tres, Oses, Rodríguez y Zoe, estuvieron hasta al menos a las 4:30, que es el último video de la madrugada, charlando y jugando en la habitación de Rodríguez”, según dice la acusación fiscal.
Entre las 5 y las 7 de la mañana, de acuerdo con la investigación, Zoe fue víctima de un ataque sexual por parte de ambos imputados. En medio del forcejeo logró zafarse, pero al intentar escapar fue alcanzada por ellos entre la heladera y la mesa del comedor. En ese lugar, los acusados continuaron el abuso y finalmente, la asfixiaron.
Allí, según los informes forenses y médicos, se habría producido un ataque violento que culminó con su fallecimiento por asfixia. Los exámenes médicos constataron múltiples lesiones defensivas en el cuerpo de la víctima y escoriaciones compatibles en ambos acusados, lo que reforzaría la hipótesis de un forcejeo previo.
Además de las pruebas físicas, la Fiscalía hizo hincapié en diversas contradicciones detectadas en los relatos de los imputados, tanto en sus primeras declaraciones como en sus posteriores manifestaciones. En particular, se contrastaron sus dichos con registros de cámaras de seguridad, mensajes enviados desde sus dispositivos móviles y testigos que declararon haberlos visto esa mañana en circunstancias sospechosas.
La conducta posterior al hecho también fue objeto de análisis. La Fiscalía señaló intentos por parte de los imputados de desviar la investigación y encubrir lo sucedido, a través de comunicaciones que contenían información falsa y omisiones relevantes. Entre ellas, la demora en responder a mensajes de allegados a la víctima y el relato alterado sobre el último momento en que la habrían visto.
En esa recreación de los hechos, la fiscal dijo que los imputados no fueron a trabajar y estuvieron en el lugar planeando sus coartadas. A las 8:50, Oses salió del domicilio llevando una mochila y se dirigió a su casa, mientras que Rodríguez permaneció en la vivienda y trasladó el cuerpo a la cama de la habitación.
Según surge de la investigación, alrededor de las 10 de la mañana llegó a ese domicilio Nahuel Mora, hermano de Zoe. Presuntamente Rodríguez le dijo que había estado ahí, pero que ya se había retirado. Misma respuesta obtuvo una amiga de la víctima. Una hora después, el profesor del gimnasio donde asistía Zoe recibió un mensaje de Rodríguez donde le pedía que fuera urgente para su casa. “El profesor quien en ese momento se encontraba junto a su hijo de 10 años llegó a la vivienda y Rodríguez lo condujo hasta la habitación donde vio a Zoe e inmediatamente salió del lugar y dio aviso a la policía”, informó la Fiscalía.
Fuente: Prensa Poder Judicial