Este martes, en una ceremonia concentrada en el tramo sur de la Avenida Lafinur, el gobernador Claudio Poggi compartió un momento único con 171 familias que aguardaron más de una década para recibir sus hogares. Son vecinos que, durante la primera gestión del actual mandatario, depositaron sus esperanzas en los planes habitacionales Progreso y Sueños lanzados en 2011 y que, aún cuando les correspondía recibir la casa en manos de la administración siguiente del Ejecutivo, se quedaron con las manos vacías durante años por la decisión política de volcar esos recursos en otro lado.

Tras ese largo lapso de tiempo luchando por lo que les pertenecía, finalmente llegó el día. Poggi presidió un acto que no puede describirse sin aludir al componente emocional, en el que la primera tanda de vecinos de la capital sanluiseña recibieron las llaves de sus viviendas e ingresaron por primera vez a sus nuevas casas en condición de adjudicatarios.

Ya con las llaves y los documentos dominiales en mano, los flamantes adjudicatarios se trasladaron hasta sus nuevos hogares. 171 llaves fueron giradas y abrieron las cerraduras de las casas ubicadas al sur de la ciudad, todo un símbolo de la nueva etapa que comienza. Para la mayoría, fue un momento de liberación. Liberación producto de las distintas emociones que fluían por sus cuerpos, de frustraciones pasadas que se convirtieron en logros del presente, de entender que tanta lucha finalmente tuvo su recompensa y, fundamentalmente, de saber que esas cuatro paredes son el comienzo del resto de sus vidas.

Fuente: ANSL