En el marco de la sesión preparatoria del Senado de la Nación, el senador puntano Bartolomé Abdala fue reelecto como presidente provisional de la Cámara alta, consolidándose nuevamente en el segundo lugar de la línea sucesoria del presidente Javier Milei. El cargo lo posiciona como una de las principales figuras institucionales del Congreso y, durante 2025, lo llevó incluso a estar transitoriamente a cargo del Ejecutivo Nacional.


La designación se dio en el marco de una jornada en la que el Senado eligió autoridades y definió su esquema de funcionamiento para el nuevo período legislativo. En primer lugar, Abdala resaltó el “compromiso de seguir trabajando firme” y confirmó que ya se están definiendo los detalles para la visita de Javier Milei al Congreso, en el marco de la Asamblea Legislativa 2026, donde el Presidente brindará su mensaje institucional.

En ese contexto, el senador puntano planteó una agenda legislativa enfocada en reformas estructurales del Estado. “Intentaremos plantear muchos proyectos de ley, de reforma, de reestructuración de un Estado argentino que hace mucho que tiene leyes que nosotros consideramos vetustas y que indudablemente merecen reformularlas y readecuarlas para el mundo actual”, sostuvo. En la misma línea, remarcó la necesidad de construir consensos políticos amplios en el recinto. “Anhelo y deseo que todo lo que se haga en este Senado sea con el acuerdo y que se logre de mayor cantidad de votos posible”, dijo Abdala.

La sesión preparatoria también incluyó la definición de cargos clave dentro de la estructura institucional del Senado y la conformación de la Auditoría General de la Nación, tras más de un año de vacancia. Sobre ese punto, Abdala destacó el acuerdo alcanzado entre los bloques. “Se respetó lo que dice la Constitución como corresponde, cada bloque mayoritario tiene derecho a nombrar un miembro, se expusieron en la reunión de labor y se votaron de manera, digamos, en una sola votación y hoy juraron nuevamente”, expresó, y añadió que esto “da la tranquilidad desde el espíritu democrático que se está cumpliendo nombrando a un cuerpo del Estado que realmente es muy importante como la Auditoría General de la Nación”.

La jornada legislativa también estuvo atravesada por tensiones políticas en la designación de autoridades, particularmente en la vicepresidencia del Senado, que no quedó en manos del bloque Justicialista, primera minoría, sino que fue otorgada a Carolina Moisés, de Convicción Federal, tras un acuerdo entre bloques. En ese marco, se ratificó la reelección de Abdala como presidente provisional, junto con la designación de las restantes autoridades de la Cámara alta. Recordemos que en caso de que el presidente Javier Milei no pudiera por alguna razón continuar en su cargo, quien debería asumir el Sillón de Rivadavia sería la vicepresidenta Victoria Villarruel. Si ella no pudiera o se negara, la responsabilidad recaería sobre el presidente provisional del Senado, o sea, Abdala.

De este modo, la continuidad de Bartolomé Abdala en la presidencia provisional del Senado refuerza el peso institucional de San Luis en la estructura del poder nacional y consolida su rol en la línea sucesoria presidencial, en un escenario político donde el oficialismo busca sostener su esquema de conducción parlamentaria y avanzar con una agenda de reformas de alcance estructural.