Tres mujeres adultas solicitarán ante la Justicia provincial la realización de un juicio por la verdad en el marco de una causa por presuntos abusos sexuales denunciados años atrás y que, según la Fiscalía, se encontrarían prescriptos por el paso del tiempo. Las denunciantes señalan como presunto responsable a S.O.O., cuya identidad completa no se publica en resguardo de las normas vigentes en materia de delitos contra la integridad sexual.


La abogada querellante María Fernanda Pereyra Jamenson explicó que el planteo apunta a que, en caso de confirmarse la prescripción de la acción penal, se habilite por primera vez en San Luis esta herramienta judicial. “La idea es poder llevar a cabo por primera vez en San Luis la posibilidad de un juicio por la verdad. En este contexto hay tres personas ya adultas que denunciaron un abuso sexual y ese abuso sexual según la Fiscalía estaría prescripto. Y entonces si esa prescripción es real lo que vamos a pedir es el juicio por la verdad porque es importante que se pueda escuchar a estas tres víctimas”, sostuvo.

Según indicó, las tres hermanas habrían atravesado “de manera sistemática durante diez años” situaciones de abuso. La letrada señaló además que el objetivo es que el caso pueda ser escuchado en sede judicial como un mensaje para la sociedad. “Es importante que la sociedad sepa que si ha vivido en algún momento un abuso sexual en su vida lo puede poner en palabras y que la Justicia, el Estado pueda escuchar”, agregó.

Por su parte, la abogada Estrella Marín precisó que el planteo se enmarca en una audiencia de control de decisión fiscal, prevista en el Código Procesal, que permite a la parte querellante solicitar la revisión judicial cuando el Ministerio Público Fiscal dispone el archivo de una causa o considera que no corresponde avanzar. “La Fiscalía sostiene y mantiene que la causa está prescripta por el paso del tiempo. Nosotros lo que queremos es un juicio por la verdad”, afirmó.

Marín explicó que este tipo de procesos “tiene más o menos la misma investidura que los juicios de lesa humanidad”, en el sentido de que, aun cuando no pueda aplicarse una pena por la prescripción, se busca reconstruir los hechos y dejar establecido judicialmente lo ocurrido. “No se aplica, posiblemente, una pena, pero sí pueden reparar la verdad y estas víctimas pueden de alguna manera ser escuchadas y que la Justicia acompañe como Estado presente, como lo establecen las convenciones de niñez”, señaló.

¿Qué es un juicio por la verdad?

En el contexto de la Justicia argentina, el juicio por la verdad es un procedimiento excepcional que se utiliza cuando no es posible avanzar con una condena penal (por ejemplo, debido a la prescripción de la acción), pero se considera necesario esclarecer los hechos y dejar constancia judicial de lo sucedido.

A diferencia de un juicio penal tradicional, no tiene como finalidad imponer una sanción, sino reconstruir la verdad histórica y brindar un ámbito institucional para que las víctimas sean escuchadas. Esta figura tuvo antecedentes en causas vinculadas a delitos de lesa humanidad antes de la anulación de las leyes de impunidad y, en los últimos años, ha sido invocada en otros contextos donde existen obstáculos procesales para aplicar penas.

Una causa principal en trámite

Pereyra Jamenson indicó que existe una causa principal con la que comenzaron a trabajar, vinculada a una de las hermanas que, según detalló, tenía 11 años al momento de los hechos denunciados y realizó la denuncia formal a los 13, en el contexto de la pandemia. “Hace cinco años esta causa está absolutamente trabada, no se ha llegado ni siquiera a formulación de cargos”, afirmó.

De acuerdo con lo señalado por las representantes legales, en ese expediente se habría establecido un plazo de investigación, mientras que en el resto de las denuncias la Fiscalía mantiene el criterio de prescripción.

El planteo será analizado por el juez interviniente, quien deberá resolver si corresponde revisar la decisión fiscal y, eventualmente, habilitar la realización del juicio por la verdad solicitado por la querella.