Las fiscales Nayla Cabrera Muñoz y Gisela Milstein confirmaron este viernes que la muerte de Yohana Escudero fue producto de una lesión autoinfligida y que no se detectó la presencia de ningún delito, por lo que la causa fue archivada.
La definición fue comunicada durante una conferencia de prensa del Ministerio Público Fiscal, donde se informó que, tras la incorporación de numerosos informes técnicos, periciales y probatorios, se arribó de manera contundente y unánime a la conclusión de que no existió intervención de terceros. En ese marco, se descartaron de forma absoluta las hipótesis de femicidio, homicidio —en cualquiera de sus modalidades— e instigación al suicidio.
La investigación incluyó pericias en el lugar del hecho, intervención de medicina forense, actuaciones de la División Homicidios de la Policía, trabajos de Criminalística, análisis de registros de cámaras de seguridad y peritajes sobre dispositivos electrónicos. También se evaluaron las circunstancias del hallazgo del cuerpo y los resultados de la autopsia.
Según se detalló, el informe forense indicó que Yohana presentaba lesiones en el cuello compatibles con una muerte por asfixia, y que, mediante pericias técnicas, se descartó la posibilidad de estrangulamiento. Además, no se detectaron lesiones defensivas.
Con base en ese conjunto probatorio, este viernes se dispuso el archivo de la causa, que se encontraba caratulada como “Averiguación de muerte”, y se notificó a las partes involucradas.
El desarrollo del caso
Yohana Pamela Escudero fue hallada sin vida en el baño de su vivienda de Villa Mercedes el lunes 20 de enero. En una primera instancia, la Policía sostuvo la hipótesis de suicidio, pero la familia de la mujer la rechazó desde el inicio y reclamó que se investigara a su expareja, Lucas Gatica, a quien señalaron por un contexto previo de violencia y amenazas.
Los propios hijos de Yohana fueron quienes encontraron el cuerpo y dieron aviso. En los días posteriores, los familiares difundieron audios que, según indicaron, correspondían a la expareja y daban cuenta de mensajes intimidatorios, amenazas y situaciones de violencia. También se conoció un audio atribuido a la propia Yohana, en el que manifestaba cansancio frente a ese hostigamiento.
En el marco de la investigación, la Justicia ordenó el peritaje del teléfono celular de la mujer, se realizó una audiencia de anticipo de prueba y se avanzó con distintas medidas probatorias. Además, se autorizó la realización de entrevistas en Cámara Gesell a los dos hijos de la víctima, con estrictos recaudos de protección y resguardo de derechos, en coordinación con el fuero de familia y equipos profesionales.
La causa se tramitó bajo la carátula provisoria de “Averiguación de muerte”, con intervención de la Fiscalía de Instrucción Nº 5 y la Fiscalía de Género, Diversidad Sexual, Niñez y Adultos Mayores, y con participación de Criminalística, Medicina Forense, División Homicidios, pericias técnicas, análisis de cámaras de seguridad y dispositivos electrónicos.
Este viernes 27 de febrero, las fiscales Nayla Cabrera Muñoz y Gisela Milstein confirmaron de manera oficial que la muerte de Yohana Escudero fue producto de una lesión autoinfligida, que no existió intervención de terceros y que no se detectó la presencia de ningún delito, por lo que la causa fue archivada.




