Pasadas las 22 horas, el Senado de la Nación le dio la media sanción restante y convirtió en ley al proyecto de Modernización Laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La medida fue aprobada por 42 votos afirmativos, 28 negativos y 2 abstenciones.


De los 3 senadores nacionales por San Luis, Bartolomé Abdala e Ivanna Arrascaeta votaron a favor de la reforma, mientras que el peronista Fernando Salino lo hizo en contra, quien tuvo una alocución de 15 minutos en la que crítico todo el trámite legal que atravesó el proyecto en el Senado fue sumamente “irregular”.

En el resto de su alocución, mencionó distintas cifras de la gestión Milei, como la “destrucción” de 294.384 puestos de trabajo en blanco, el cierre de más de 22.000 empresas y la reducción de la capacidad instalada de la industria argentina. “Hay más familias endeudadas y con más problemas para pagar sus créditos”, continuó el senador por San Luis, quien luego destacó el aumento del presupuesto de la SIDE y sus gastos reservados.

“Les gusta decir la micro es el árbol y la macro es el bosque. Todos los árboles podridos, no hay manera de que el bosque esté bárbaro. Pueden seguir mirando el bosque, pero la realidad es otra”, dijo Salino, criticando más el tratamiento que el oficialismo nacional le dio al proyecto en el Congreso que el proyecto en sí mismo, ya que sobre esto último adhirió a lo dicho por otros legisladores de su espacio.

Por su parte, Bartolomé Abdala, quien por momentos presidió esta sesión que duró más de 11 horas, celebró la aprobación de la reforma en una entrevista para el canal de YouTube del Senado. “Es una ley que le va a dar la facilidad al privado para entusiasmarse para poder trabajar en una Argentina que tiene que crecer y para que crezca esto es un granito más de arena. Para que Argentina se necesitan muchos factores y entre ellos tener esta previsibilidad y esta ley laboral que estoy convencido que el sector privado necesitaba”, dijo el legislador puntano y presidente provisional del Senado.

Para finalizar, Abdala le pidió al Presidente que, con el correr de los días, “envíe más proyectos reformistas para que la Argentina recupere la dignidad y el camino del crecimiento definitivamente”.

Este proyecto había recibido media sanción en la Cámara alta el 12 de febrero, pero la inclusión del famoso artículo 44, que modifica las licencias laborales por enfermedad, levantó polémica y el oficialismo lo sacó antes del tratamiento en Diputados. Así, tras la aprobación en la Cámara baja, tuvo que volver a ser debatido en la Cámara alta.

Además, la reforma laboral introduce cambios en indemnizaciones, despidos, licencias, vacaciones, horas extras e impuestos, además de la derogación de estatutos.