Este miércoles se realizó la entrega de equipamiento médico al Hospital Pediátrico San Luis, con una inversión superior a los $270 millones destinada a distintas áreas del centro de salud. La incorporación apunta a reforzar servicios críticos y actualizar parte de la aparatología, en algunos casos sin renovación desde hace una década.


La actividad fue encabezada por el gobernador Claudio Poggi y contó con la presencia de autoridades sanitarias. Según explicó el subdirector de Equipamiento y Bioingeniería, Luciano Rambaudi, la inversión forma parte de un proceso más amplio que prevé alcanzar aproximadamente $550 millones, incluyendo adquisiciones realizadas el año pasado y otras previstas para los próximos meses.

Rambaudi detalló que entre los equipos incorporados hay una máquina de anestesia apta para pacientes pediátricos y neonatales. “A pesar de que estábamos en un Hospital Pediátrico, no contábamos con un equipo de esta magnitud desde que se convirtió en un centro de atención para niños, trabajábamos con maquinaria que era para adultos”, explicó.

El equipamiento fue distribuido en áreas como anatomía patológica, cardiología, oftalmología, internación, quirófanos, microbiología y la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.

En quirófano se sumaron dispositivos de posicionamiento, mientras que en oftalmología se incorporaron equipos como autorrefractómetros, oftalmoscopios y retinoscopios. “Permiten detectar algunas patologías oculares con mayor precisión y hacer mejores diagnósticos”, señaló Rambaudi.

El funcionario indicó que la inversión también se complementa con equipamiento adquirido anteriormente y con nuevas entregas previstas. “Lo que ya está en camino para una próxima entrega significará unos 200 millones de pesos de inversión. Lo que da aproximadamente unos 550 millones de pesos en el hospital”, precisó.

Por su parte, el director del Hospital Pediátrico, Rodolfo Toloza, señaló que parte del equipamiento permitirá reemplazar dispositivos que hasta ahora eran prestados. “Nosotros no teníamos un respirador para los menores de 7 kilos, pudimos tener a préstamo de otro hospital un respirador para esos pacientes. Hoy podemos reemplazarlo por un equipo propio y devolver ese equipo”, explicó.

Entre los equipos incorporados también se destacan bombas extractoras de leche materna para el lactario y una centrífuga para anatomía patológica, utilizada en el procesamiento de muestras.

En terapia intensiva se sumaron dispositivos para monitoreo y soporte, como oxímetros con medición de presión no invasiva, manómetros para control endotraqueal y presurizadores para transfusión.

En cardiología se incorporaron equipos de monitoreo ambulatorio de presión arterial, mientras que en distintas áreas del hospital se distribuyeron oxímetros de pulso para el control de parámetros vitales en pacientes pediátricos.

Fuente: ANSL