La provincia de San Luis registró una caída real interanual del 6,4% en los recursos por coparticipación durante el primer cuatrimestre de 2026, mientras que en abril la baja fue del 3,2%, de acuerdo a un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).


Según el reporte, en abril la Nación envió a San Luis $117.053 millones en concepto de transferencias automáticas, lo que implicó una suba nominal del 28%, pero una caída real del 3,2% al descontar la inflación. La provincia se ubicó en línea con el promedio nacional, donde también se registró una baja real del 3,2% en el total de envíos y del 3,6% en la coparticipación pura.
En el acumulado de enero a abril, San Luis recibió $480.671 millones, con un incremento nominal del 24,2%, aunque en términos reales se tradujo en una caída del 6,4%. Esta disminución fue superior al promedio nacional, que mostró una baja real del 5,7% en el mismo período.
El informe del IARAF señala que la caída de los recursos coparticipables se explica principalmente por el desempeño negativo de los principales tributos que integran la masa distribuida. En abril, la recaudación del impuesto a las ganancias registró una baja real interanual del 2,4%, mientras que el IVA cayó 3,3%. En conjunto, ambos tributos (que representan cerca del 94% de la coparticipación) acumularon una disminución real del 2,9%.

A nivel nacional, todas las jurisdicciones evidenciaron caídas reales en abril, con descensos que oscilaron entre el 0,6% y el 3,7%. En ese contexto, San Luis se ubicó dentro del grupo de provincias con caídas cercanas al promedio.

En términos acumulados, el informe advierte que la tendencia negativa se mantiene durante todo el inicio del año y que, en los primeros cuatro meses de 2026, las transferencias automáticas a provincias registraron una pérdida real consolidada superior a $1,3 billones a precios constantes.

De este modo, tanto en San Luis como en el conjunto de las provincias, la coparticipación continúa mostrando un deterioro en términos reales, en un contexto en el que los recursos crecen nominalmente pero no logran compensar el impacto de la inflación.