La inflación en la provincia de San Luis fue del 1,3% en julio, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por la Dirección Provincial de Estadística y Censos. Con este resultado, el aumento de precios acumulado en los primeros siete meses de 2026 llegó al 16,8%, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,6%.
El dato de julio mostró una desaceleración respecto de junio, cuando el IPC provincial había registrado una suba del 1,6%. De acuerdo con la serie histórica incluida en el informe, el 1,3% de julio fue la menor variación mensual desde mayo, cuando había sido del 1,4%.
Entre los capítulos que componen el índice, el mayor incremento mensual se registró en Equipamiento y mantenimiento del hogar, con una suba del 2,7%. Le siguieron Otros bienes y servicios, con 2,6%; Vivienda y servicios básicos, con 2,2%; y Atención médica y gastos para la salud, con 1,7%.
En tanto, Alimentos y bebidas aumentó 0,9% durante julio. Aunque se ubicó por debajo del nivel general, fue el capítulo que tuvo mayor incidencia sobre el índice general, al aportar 0,42 puntos porcentuales debido al peso que tiene dentro de la canasta de consumo.
En la comparación interanual, es decir, frente a julio de 2025, el capítulo que acumuló el mayor incremento fue Vivienda y servicios básicos, con una suba del 47,9%. Le siguieron Alimentos y bebidas, con 35%; Transporte y comunicaciones, con 33,7%; Otros bienes y servicios, con 33,2%; y Atención médica y gastos para la salud, con 29,3%.
Los productos que más aumentaron
Dentro de los alimentos relevados por la Dirección de Estadística y Censos, algunos de los mayores aumentos de julio se registraron en productos frescos.
El precio promedio del kilo de cebolla pasó de $1.189,41 en junio a $1.584,16 en julio, lo que representó un incremento del 33,2%. El tomate redondo aumentó 14,1%, de $3.060,44 a $3.492,61 por kilo, mientras que la papa subió 10,4%, hasta alcanzar un precio promedio de $1.829 por kilo.
También se registraron aumentos en el limón, que subió 7,2%; la banana, 5,4%; el queso cuartirolo, 3,6%; la mayonesa, 3,1%; el pan francés y los fideos secos, ambos 2,9%; y el arroz blanco, 2,3%.
No todos los alimentos aumentaron. El precio promedio del asado cayó 2,7%, la bola de lomo bajó 1,3%, la molida común 0,6%, la nalga 0,5% y el pollo entero 0,2%. También disminuyeron los precios de la lechuga, con una baja del 16,2%; el café envasado, 7,3%; la yerba mate, 2,9%; y los huevos, 1,5%.
Si se observan las principales aperturas del IPC, el rubro que más aumentó dentro de Alimentos y bebidas fue Verduras, con una variación del 7,3%. También subieron 2% los aceites y grasas y los productos lácteos y huevos, mientras que el conjunto de carnes registró una baja del 0,8%.
Fuera de los alimentos también hubo incrementos destacados. El alojamiento aumentó 16,6%, el gas en garrafa 6,5%, el silenciador para automóvil 5,8%, el detergente líquido 5,6%, los tampones 5,3% y las servilletas de papel 4,4%.
El informe señala que el IPC de San Luis releva una canasta compuesta por 301 productos y que, en promedio, se recopilan y supervisan unos 245 precios por día, alrededor de 4.900 por mes y 58.800 por año.




