La exconcejal y expresidenta del Concejo Deliberante de la ciudad de San Luis Zulema Rodríguez Saá cuestionó con dureza a la actual titular del cuerpo, Laura Sánchez, luego del enfrentamiento que mantuvo el jueves con la concejal justicialista Paulina Calderón. Además de respaldar a la edil opositora, Rodríguez Saá puso en discusión la pertenencia política de Sánchez y consideró que debería renunciar a la banca que obtuvo en 2023 como candidata del Partido Justicialista.

“Cuando se pierde el respeto, también se pierde la autoridad”, tituló el comunicado la hermana de los exgobernadores Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, quien señaló que no podía “permanecer en silencio” frente a lo ocurrido durante la última sesión.

El episodio se produjo durante el tratamiento sobre tablas de un proyecto de homenaje por el Día del Maestro. En medio de un cruce con Sánchez, durante el cual la presidenta del Concejo le preguntó reiterada y sarcásticamente si entendió como era el proceso de poner algo a votación, Calderón le manifestó: “La chicana barata me tiene repodrida”. La presidenta del Concejo le respondió que no le faltara el respeto y el enfrentamiento terminó con el retiro de casi todo el bloque Justicialista del recinto. Gastón Témoli permaneció para plantear una cuestión de privilegio contra Sánchez y, luego de que fuera rechazada, también abandonó la sesión.

Rodríguez Saá, quien también presidió el Concejo Deliberante, sostuvo que conoce “perfectamente lo que significa presidir ese cuerpo” y que ese lugar implica “responsabilidad, templanza y, por sobre todas las cosas, respeto por cada concejal y por la voluntad popular que cada uno representa”.

Para la exconcejal, lo sucedido no puede reducirse a una discusión política. “No podemos naturalizar los malos modos, la soberbia, las interrupciones ni las agresiones desde el lugar de mayor autoridad institucional del Concejo”, afirmó.

El pase de Sánchez al oficialismo
Rodríguez Saá llevó además la discusión al cambio de alineamiento político de Sánchez. La actual presidenta del Concejo llegó a su banca como candidata del Partido Justicialista, pero posteriormente rompió con ese espacio y pasó a integrar el bloque vinculado al oficialismo municipal. “Quien ocupa esa Presidencia llegó a esa banca como candidata del Partido Justicialista, fue elegida por la ciudadanía dentro de una propuesta política determinada y posteriormente decidió abandonar ese espacio para pasar a integrar el bloque opositor”, cuestionó Rodríguez Saá.

En ese sentido, sostuvo que “las bancas no son propiedad personal” y planteó que pertenecen a la ciudadanía que votó una determinada propuesta política. “Cuando una persona decide cambiar de bloque, alejándose del espacio político por el cual fue elegida, la sociedad tiene derecho a preguntarse: ¿a quién representa esa banca?”, agregó.

La exconcejal también hizo referencia, sin mencionarla expresamente, a la controversia que rodea a Sánchez por presuntos beneficios vinculados con un emprendimiento privado y el uso de recursos públicos. “Si, además, existen cuestionamientos públicos vinculados a posibles beneficios personales o particulares relacionados con un emprendimiento propio y con el uso de recursos del Estado, corresponde que esas situaciones sean explicadas con absoluta transparencia”, señaló.

El planteo alude a la denuncia realizada meses atrás por concejales del PJ, quienes cuestionaron que una factura de electricidad correspondiente a un predio privado con canchas de fútbol figurara a nombre de la Municipalidad de San Luis. La oposición presentó entonces una denuncia judicial y vinculó el lugar con Sánchez.

“Lo más digno y coherente sería renunciar”
Rodríguez Saá también cuestionó el uso de conceptos como democracia y violencia de género en función de las circunstancias políticas. “No se puede hablar de democracia solamente cuando conviene. Y tampoco se puede hablar de violencia de género solo cuando conviene, mientras se reproducen prácticas, destratos y actitudes que pueden constituir violencia política y de género”, manifestó.

Finalmente, fue directamente contra la continuidad de Sánchez en su banca. Según Rodríguez Saá, si la presidenta del Concejo ya no representa al espacio por el que fue electa y asumió otra representación política, “lo más digno y coherente sería renunciar a la banca obtenida como candidata del Partido Justicialista y devolver esa representación al pueblo que la eligió”.

“Porque una banca no es un premio personal. Una banca no es patrimonio de quien la ocupa. Es una responsabilidad, una representación y, fundamentalmente, un mandato popular. Y ese mandato merece respeto”, concluyó.