La fiscal de Juicio Virginia Palacios cuestionó la suspensión por 60 días dispuesta por el procurador general, Sebastián Cadelago Filippi, y sostuvo que la medida se tomó luego de que informara en una denuncia que conocía a Nicolás Mauricio “El Porteño” Gómez, actualmente prófugo. Palacios aseguró que conocía al hombre porque le había dado trabajo y negó haber tenido con él una relación de amistad o haberlo favorecido judicialmente.
“Yo he recibido en vez de ayuda como mujer sola por ir a denunciar lo que me está pasando, yo he recibido una suspensión”, afirmó Palacios durante una entrevista con la periodista Cristina Sosa.
La medida había sido adoptada por Cadelago Filippi y, según la información publicada por El Chorrillero tuvo como fundamento el vínculo de la funcionaria judicial con Gómez. Palacios permanece bajo custodia del Comando de Operaciones de Alto Riesgo (COAR) luego de haber denunciado amenazas y manifestado temor por su integridad y la de su hija.
En la entrevista, Palacios rechazó las acusaciones que, según relató, comenzaron a circular después de un allanamiento realizado en mayo en el marco de una investigación por un robo de dinero. Explicó que mantiene una relación de amistad con Jorge “Neneto” Novillo y su familia, pero negó haber intervenido en el procedimiento o haber intentado favorecerlo.
“Yo me enteré que se estaba realizando el allanamiento en su domicilio el día 8 de mayo cuando yo estaba volviendo de Córdoba”, sostuvo. Además, afirmó que pidió una investigación sobre la trazabilidad de sus comunicaciones para determinar si tuvo algún contacto con fiscales que pudiera haber influido en el procedimiento.
Palacios también rechazó las versiones que la vinculaban con el supuesto ocultamiento de dinero proveniente del robo. “Yo no tuve ningún tipo de intervención en la causa, nunca retrasé el allanamiento, no, absolutamente nada de nada”, afirmó.
Las amenazas y la custodia del COAR
Según relató, la situación se agravó cuando comenzó a circular la versión de que un supuesto sicario había sido contratado para asesinarla a ella y a Jorge Novillo. Palacios dijo que, ante esa situación, se presentó en la Jefatura Central de Policía y manifestó su temor por su integridad y la de su hija.
La fiscal destacó la respuesta que recibió de las autoridades de seguridad y explicó que inicialmente se dispuso una custodia que luego pasó a ser táctica del COAR. Según su relato, la decisión también estuvo vinculada a la aparición de un video de personas ingresando al barrio donde vive, aunque aclaró que no habían ingresado a su domicilio.
En ese contexto, Palacios explicó por qué mencionó a Gómez en su denuncia. “Yo lo conozco a este hombre, porque él yo le he dado trabajo”, afirmó. Y agregó que, desde que ejerce su función pública, sostiene una postura favorable a brindar oportunidades laborales e inclusión.
Consultada específicamente sobre si había existido una relación de amistad con Gómez, respondió: “Para cosa nada, no, para nada. Y no existió ningún tipo de favorecimiento para con esa persona de ninguna naturaleza”.
“Yo he recibido una suspensión”
Palacios cuestionó que, en lugar de recibir respaldo institucional luego de denunciar la situación, terminó siendo suspendida. “Yo fui a buscar la solidaridad que no encontré, porque yo terminé suspendida en mi cargo por haber manifestado dentro de la denuncia que yo conocía a la persona de Gómez”, sostuvo.
La fiscal afirmó que la suspensión afecta su situación económica y remarcó que su salario tiene carácter alimentario. “Yo misma estoy diciendo, yo lo conozco a este hombre, porque él yo le he dado trabajo y la institución termina suspendiéndome”, expresó.
También cuestionó lo que consideró una valoración negativa por haberle dado trabajo a una persona que conocía. “Yo sentí y lo que vengo de alguna manera sintiendo desde hace un tiempo a la fecha es que él sentía que yo que estas cuestiones como que yo tuviese amistad con una persona denunciada por un delito, como que no me daban buena imagen”, manifestó.
Sobre la decisión del procurador, Palacios aclaró que acatará la suspensión aunque no comparte sus fundamentos. “Yo le voy a acatar a la suspensión, porque yo sigo creyéndole a la Justicia”, afirmó. Al mismo tiempo, anticipó que realizará presentaciones ante distintas organizaciones vinculadas con magistrados y funcionarios judiciales para cuestionar la medida.
Palacios sostuvo además que no considera haber cometido una falta por haberle dado trabajo a Gómez y cuestionó lo que definió como una mirada basada en “imágenes” y “estigmas”. En ese sentido, afirmó que respeta las consideraciones del procurador por ser su superior, pero que no coincide con la decisión.
Finalmente, la fiscal aseguró que continuará ejerciendo sus derechos y defendiendo su posición. “Yo tengo tatuado en el brazo la palabra resiliencia”, contó. Y concluyó: “Yo resisto y yo voy a resistir este embate, porque es una injusticia”




