La Municipalidad de San Luis puso en marcha la obra de drenaje pluvial en la intersección de la Ruta Provincial N°3 y la calle Salvador Segado, en la zona sur de la ciudad. La intervención busca dar respuesta a los anegamientos que históricamente afectan al sector y reducir los riesgos ante episodios de lluvias intensas.


El intendente Gastón Hissa se reunió este viernes con vecinos y comerciantes de la zona para informar sobre el inicio de los trabajos y explicar los alcances de una obra que demandará una inversión municipal de aproximadamente $870 millones. El plazo de ejecución previsto se extiende hasta el 20 de diciembre, con la inauguración estimada entre el 15 y el 20 de ese mes.

“Muy contento porque no hemos venido a contar que la vamos a hacer, vinimos a hacerla. Hoy es el comienzo de obra”, expresó Hissa, quien destacó la importancia de intervenir en un sector que presenta problemas históricos de inundación y anegamiento.

El intendente recordó la gravedad de los episodios registrados en el lugar, donde las lluvias intensas generaron situaciones de peligro extremo. En ese sentido, señaló que la intervención busca anticiparse a los riesgos, especialmente ante los pronósticos de mayores precipitaciones asociados al fenómeno climático conocido como Súper Niño.

“Nosotros queremos adelantarnos, prevenir, mitigar, disminuir los riesgos, más en esta arteria que es peligrosa en materia de muchos milímetros de agua en poco tiempo”, afirmó.

Mayor capacidad de captación y una intervención integral

La obra consiste en la construcción de un nuevo sistema de drenaje que se complementará con la infraestructura existente. De acuerdo con lo explicado por Hissa, el canal existente se va a mantener y la nueva obra, ampliará la capacidad del sistema mediante nuevas conexiones, alcantarillas y bocas de tormenta.

“Para que tengan una idea, con esta obra vamos a captar 10 veces más agua de lo que podíamos captar hasta ahora”, precisó el intendente.

El proyecto incluye tramos subterráneos y la construcción de un canal abierto paralelo a la traza existente. Este último contará con sectores protegidos mediante barandas, mientras que la intervención también permitirá embellecer el entorno.

Hissa remarcó que se trata de una obra de gran envergadura, diferente de las intervenciones parciales que se habían realizado anteriormente: “Nunca vi una intervención de esta magnitud. Habrán sido arreglos parciales, parches o limpieza, pero es una obra de gran envergadura”, destacó. Además, indicó que se llevaron adelante estudios hidráulicos de la cuenca para definir una solución efectiva en su cometido.

La intervención también tendrá un impacto directo en la conectividad de la zona sur, ya que los anegamientos pueden dificultar o impedir la circulación de los vecinos. “Hay muchos vecinos que, ante una inclemencia del tiempo, quedan encerrados en la zona sur y no tienen por dónde salir”, advirtió el intendente.

Los trabajos se realizarán por etapas

La secretaria de Servicios Públicos, Mantenimiento y Movilidad Urbana, Yanina Miranda, dijo que la primera fase comenzó este viernes y comprende la limpieza de la infraestructura existente para mejorar su capacidad de captación.

“Debido a la posibilidad de grandes precipitaciones en estos dos meses, que es el plazo de la obra, necesitamos que el canal existente siga funcionando”, aseguró Miranda.

La semana que viene comenzaría otra etapa. “Comenzamos con el punto más crítico, que es el que más va a afectar a los comerciantes. Es en la intersección de Segado y Ruta 3, en donde vamos a realizar la conexión subterránea a la existente, porque la vamos a ampliar”, explicó.

La funcionaria anticipó que, durante esta etapa, la Ruta 3 pasará de cuatro carriles habilitados a dos, aunque el semáforo continuará funcionando y se reforzará la presencia de personal de Tránsito para ordenar la circulación.

Una vez finalizadas las tareas subterráneas, se avanzará con la construcción del nuevo canal paralelo a la traza actual. También se ampliará el sistema de alcantarillas y se incorporarán nuevas bocas de tormenta, con el objetivo de incrementar la superficie de captación del agua.

“Se hizo un análisis de la cuenca, se han tenido los recaudos y se han analizado los riesgos para tratar de minimizarlos”, señaló la funcionaria, quien destacó que la planificación de las distintas etapas busca garantizar el cumplimiento de los plazos establecidos.

Fuente: Prensa Municipalidad de San Luis