El Aeropuerto de San Luis suspendió las operaciones de vuelos comerciales, en principio, hasta el próximo 2 de noviembre, debido a problemas con los vehículos del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI). La medida se tomó luego de la rotura de la autobomba principal y la falta de unidades que, según ATE San Luis y la Coordinación Nacional de ATE ANAC, cumplan con los requisitos para garantizar la cobertura del servicio.

En un comunicado conjunto, los gremios señalaron que la situación se desencadenó el miércoles por la noche, cuando se rompió la autobomba principal del aeropuerto. Según indicaron, el servicio quedó con una sola unidad para atender vuelos comerciales y de aviación general.

ATE sostuvo que, ante esa situación, las autoridades regionales de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) dispusieron utilizar como reemplazo un camión Ford 7000 de dotación del organismo y una unidad forestal del Gobierno provincial. De acuerdo con la denuncia sindical, esos vehículos no reúnen los requisitos técnicos y normativos para prestar el servicio de extinción de incendios en una terminal aérea.

Los gremios afirmaron que presentaron dos denuncias formales ante la Dirección Regional Noroeste de la ANAC por las condiciones de los vehículos y por la negativa inicial a disponer la inhabilitación temporal del servicio.

Entre las falencias que atribuyeron al camión Ford 7000 mencionaron la falta de monitor o torreta de extinción, la ausencia de tracción total para desplazarse fuera de la pista, una capacidad extintora inadecuada y una aceleración insuficiente para responder ante una emergencia. También señalaron deficiencias en la señalización lumínica y sonora y en la iluminación auxiliar.

Según ATE, las unidades utilizadas de manera provisoria no cumplían con los estándares establecidos en la normativa aeronáutica nacional y las disposiciones internacionales de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

ATE denunció riesgos para pasajeros y trabajadores

El comunicado advirtió que la utilización de vehículos que, según los sindicatos, no estaban habilitados exponía a riesgos a pasajeros, tripulaciones, trabajadores de tierra y al personal del servicio de salvamento y extinción de incendios. Además, denunciaron que los trabajadores habrían recibido presiones para avalar una operatividad que consideraron irregular.

ATE responsabilizó a las autoridades regionales de la ANAC por la situación y anunció que se reserva el derecho de iniciar acciones judiciales. En particular, mencionó la posibilidad de presentar denuncias penales por una presunta infracción al artículo 190 del Código Penal.

Los gremios también cuestionaron que los aumentos de las tasas aeroportuarias que pagan pasajeros y usuarios no se traduzcan, según su planteo, en inversiones ni en el mantenimiento preventivo de los vehículos y las instalaciones operativas.

Finalmente, exigieron la provisión inmediata de equipamiento reglamentario para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas y recuperar la conectividad de San Luis.

La suspensión fue anunciada inicialmente hasta el 2 de noviembre. El comunicado sindical no precisó qué vuelos fueron cancelados individualmente ni si la fecha prevista para la reanudación de los servicios podría modificarse.