Germán Peralta es uno de los artistas argentinos que lograron abrirse camino en la industria estadounidense del cómic. Desde Rosario, su ciudad natal, construyó una carrera que lo llevó a trabajar para Marvel Comics y a dejar su huella en personajes como Thanos, Daredevil, Moon Knight, Magik y Black Panther.

Sin embargo, cuando recuerda sus comienzos, no habla de convertirse en una estrella del cómic ni de llegar a las grandes editoriales: su sueño era mucho más sencillo. “Yo siempre quise hacer esto, siempre quise, si se podía, ganar plata con lo que a mí me gustaba, que era dibujar. Ni siquiera estaba Marvel o DC en el medio”, contó durante una entrevista con La Gaceta Digital en la 13ª edición de la San Luis Comic-Con, realizada en el Complejo Arenas de La Punta.

Peralta participó del encuentro junto a otros reconocidos dibujantes e ilustradores, Como Kristian Rossi y Nico Di Mattia, compartió su experiencia con el público y dejó un mensaje especialmente alentador para quienes buscan desarrollar una carrera artística desde el interior del país.

El semillero del interior y las puertas que abrió Eduardo Risso
Aunque siempre dibujó, Peralta identifica un momento fundamental en su formación: la oportunidad de convertirse en asistente de Eduardo Risso, el reconocido historietista argentino que alcanzó fama internacional con obras como 100 Bullets y Batman: Flashpoint. “La parte que me otorgó Eduardo Risso es la parte de ser profesional, y lo que hoy soy es gracias mucho a él”, reconoció. Risso también es uno de los impulsores de Crack Bang Boom, la convención de cómics de Rosario que se convirtió en un punto de encuentro entre dibujantes argentinos y representantes de editoriales internacionales.

Peralta explicó que uno de los grandes aportes de ese evento fue acercar a los artistas del interior una oportunidad que antes implicaba viajar al exterior para mostrar sus trabajos. “Todos los años vienen editores de distintas empresas, Marvel, DC, Dark Horse, de todo, y vienen a ver carpetas. Eso no garantiza que te vayan a dar trabajo, pero sí garantiza el contacto, que es lo más difícil de conseguir muchas veces”, señaló, agradecido además por el hecho de que mientras otros dibujantes debían trasladarse cientos o miles de kilómetros, él apenas tenía que caminar unas cuadras desde su casa.

Rosario también se ha convertido en un semillero de profesionales que terminaron trabajando para las mismas compañías. Peralta contó, entre risas, que en ocasiones se reúne con amigos para ver una película de Marvel y descubren que varios de ellos están vinculados laboralmente con la editorial. “Nos damos cuenta de que somos tres o cuatro artistas de Marvel, que somos amigos y que de casualidad nos conocemos. Éramos amigos de antes y terminamos ahí”, contó Germán, para quien ese crecimiento demuestra que el talento argentino encontró nuevas oportunidades para llegar a una industria que durante décadas parecía muy lejana, más aún para artistas que no eran de Buenos Aires.

De una guerra con dinosaurios a los superhéroes de Marvel
Uno de los primeros trabajos internacionales de Peralta fue Operation Dragon, una historia publicada por Dark Horse que combina la Segunda Guerra Mundial con una premisa bastante particular: soldados japoneses que utilizan dinosaurios. Poco después llegó su oportunidad en Marvel con AXIS: Carnage, un cómic vinculado con el evento AXIS, en el que varios héroes y villanos intercambiaban sus características morales. En ese contexto, Carnage, uno de los enemigos más peligrosos de Spider-Man, intentaba convertirse en una especie de justiciero.

Desde entonces, su trayectoria se expandió a distintos personajes y colecciones de la editorial. Actualmente trabaja en proyectos relacionados con los X-Men, con personales como Magik y Colossus y ahora X-Orcists.

Además, tuvo la oportunidad de colaborar y formar vínculos con guionistas reconocidos, como Cullen Bunn, con quien trabajó en Moon Knight. El dibujante recordó que Bunn le acercó propuestas para desarrollar cómics independientes, pero en aquel momento prefirió concentrarse en las oportunidades que comenzaban a surgir dentro de Marvel. “Tuve mucho trabajo con Marvel y en ese momento no me animé a soltarme porque recién empezaba”, explicó.

Hoy, con una carrera consolidada, reconoce que le gustaría encontrar tiempo para desarrollar una obra propia, incluso si eso implica aprender a escribir sus propios guiones. Aunque considera que todavía necesita perfeccionar sus herramientas como escritor, no descarta intentarlo en el futuro. “Si la primera sale mala, la segunda saldrá mejor, y la tercera esperemos que mejore”, comentó entre risas.

Trabajar para Marvel desde Argentina
Uno de los temas que surgieron durante la conversación fue cómo es trabajar para las grandes editoriales estadounidenses siendo un artista argentino. Peralta aseguró que, en su experiencia personal, siempre recibió un trato profesional, que su nacionalidad no representó un obstáculo para desarrollar su carrera y que las editoriales norteamericanas no están buscando mano de obra barata. “No me ha tocado sufrir nada por ser latino. Siempre me trataron bien, siempre hubo un buen trato. Cuando he tenido que reclamar algo, se me ha escuchado también, así que la verdad que no creo que haya ningún tipo de diferencia con artistas de otros países”, afirmó Germán.

Además, participó en Marvel’s Voices, una iniciativa que reunió a artistas y personajes latinoamericanos. En esa oportunidad dibujó una historia de White Tiger, vinculada con Puerto Rico, una experiencia que recordó como parte de la apertura de las editoriales hacia creadores de distintos orígenes.

“Las puertas están abiertas”, aseguró, aunque recordó que conseguir trabajo depende también de la preparación, los contactos que uno va generando en la industria y la perseverancia. En ese sentido, insistió en que recibir una respuesta negativa no necesariamente tiene relación con el lugar de origen de un dibujante y que, muchas veces, simplemente se trata de seguir trabajando hasta encontrar una oportunidad.

El sueño ya está cumplido, pero todavía quedan historias por contar
Después de haber trabajado con tantos personajes importantes, podría suponerse que Peralta tiene una lista de superhéroes pendientes. Sin embargo, su respuesta fue bastante diferente. “Yo siempre trato de mantenerme en eso, de saber que estoy, básicamente, viviendo el sueño que siempre quise”, expresó, al recordar que su objetivo original era poder ganarse la vida dibujando. Si bien reconoce que las ambiciones profesionales cambian con los años y que también busca construir un futuro estable para su familia, procura no perder de vista aquella aspiración que lo llevó a comenzar su carrera.

Aunque le gustaría dibujar personajes como Superman o Batman, hoy prioriza la posibilidad de trabajar con buenos guiones y contar historias que realmente disfrute. “Mi sueño sería poder agarrar un personaje chico y elevarlo. Poder hacer algo que la gente diga: ‘Qué bueno que está este personaje, no lo conocía tanto, pero ahora vi lo que hizo este guionista o este dibujante y me gustó’”, explicó.

Dibujar, aceptar críticas y no rendirse ante la inteligencia artificial
Antes de despedirse, Peralta dejó algunos consejos para los jóvenes que sueñan con dedicarse profesionalmente al dibujo. El primero, y quizás el más importante, fue no buscar fórmulas mágicas. “No hay un origen secreto. Solamente hay que estar enfocado en lo que uno quiere hacer”, sostuvo, y remarcó que tanto el dibujo tradicional como el digital ofrecen posibilidades para quienes quieran ingresar a la industria.

También se refirió a la inteligencia artificial, una tecnología que considera un nuevo desafío para los ilustradores y que, según su experiencia, está haciendo más difícil el panorama laboral. “Hay que hacerle mucha competencia a la IA. Si es tradicional, buenísimo; si es digital, también buenísimo. Pero esta nueva tecnología que supuestamente viene a ayudarnos nos está haciendo un poco las cosas más difíciles”, manifestó. Frente a ese escenario, insistió en que los artistas deben continuar desarrollando sus habilidades, mostrando sus carpetas y estableciendo vínculos con otros profesionales, sin resignarse a abandonar el dibujo.

Para finalizar, Germán se ofreció a orientar a quienes quieran compartirle sus trabajos, aclarando que si bien no puede garantizarles un empleo ni actuar como intermediario ante las editoriales, sí puede aportar observaciones que les permitan mejorar antes de presentar sus dibujos a un editor. “Hay que bajar un poco el ego muchas veces, porque a los dibujantes no nos gusta que nos hagan críticas, y es entendible. Pero cuando las críticas son constructivas, siempre ayudan”, concluyó Germán, destacando la importancia de encuentros como la San Luis Comic-Con para acercar a profesionales de la industria con quienes recién comienzan. Peralta lo resumió con una recomendación para quienes quieren seguir sus pasos: “Hay que sentarse, dibujar, moverse, estar en contacto”.