El mismo nació luego de un estudio que arrojó que la mitad de los chicos de las escuelas secundarias argentinas, que tienen hasta 15 años, no comprenden lo que leen.
La postura del Gobierno parece ser que, como Leyes utilizó una resolución en vez de una ordenanza, el hecho nunca ocurrió. La cuestión es que nadie controla estas resoluciones.