Lo dijo un funcionario del municipio capitalino.
Desde el Gobierno destacaron, como no podía ser de otra forma, su “falta de mantenimiento durante los últimos años”.
El acusado por el homicidio de Aguilar contó la historia de lo que calificó como una persecución.
Durante las mismas les habría provisto drogas y alcohol a sus alumnos.
“¿Entonces de cuánto es la crisis?”, se preguntó el diputado radical Alberto Fara.
Las irregularidades se detectaron durante el fin de semana en 4 locales de la ciudad.