Empleados de una librería afirman que se les niega el acceso al lugar de trabajo

Tres empleados de la librería Galerna, ubicada en Riadavia y 9 de Julio, se manifestaron en la puerta del local para visibilizar lo que les sucede. Afirman que desde hace varios días la librería está cerrada, se les niega acceso al lugar de trabajo, no han cobrado sus salarios, y la patronal no les aclara la situación laboral.

Galerna es una cadena nacional de librerías, editorial y distribuidora de libros fundada en 1967. Tiene 17 sucursales, según dice su sitio web.

Durante el mediodía de este jueves, la librería estaba con custodia policial mientras se retiraban libros del local. A pocos metros estaban los tres empleados dando a conocer lo que les sucede.

Bruno, uno de los trabajadores, contó que el lunes 29 de enero, fue al local sin previo aviso el gerente general de la cadena Galerna con un acta y una lista de libros supuestamente faltantes para tener una causa de despido. “No quisimos firmar, nos echaron con nuestras cosas, le pusieron un candado. Han pasado nueve días y hasta ahora no nos ha llegado ni un telegrama de despido para clarificar el asunto, no nos han pagado el sueldo”, detalló el trabajador.

Durante los días que la librería ha permanecido cerrada, Bruno sostiene que en una camioneta de Galerna se han estado llevando libros. “Están vaciando todo y no nos dan ninguna respuesta”, manifestó.

Patricia, otra de las empleadas de la librería, comentó que no había manera de corroborar que los libros que les pedían de la lista no estuvieran en el local “porque nunca tuvimos acceso ni manera de controlar ese stock. Eran muy burdos los faltantes de algunos libros que habían llegado hace muy poquito tiempo y nos decían que faltaban un montón”.

“Es todo muy irregular, está todo por fuera de la ley, al nosotros no tener un telegrama de despido todavía estamos vinculados a la empresa. Entonces ellos pueden inventar un montón de cosas como causarles despidos que son mentiras”, expresó Enzo.

Los tres trabajadores están en blanco. En el caso de Patricia y Enzo hace cinco años y medio que son empleados, mientras que Bruno hace cuatro y medio.

Otro detalle que aportó Patricia es que desde hace 15 días comenzaron a imponerles sanciones y suspensiones.

La Gaceta les preguntó si les habían dicho o escuchado algún rumor de cierre de la librería. Bruno respondió que les habían manifestado que se iban a mudar de local.

“Lo que estamos pidiendo básicamente es que nos manden el telegrama con todo lo que ellos aleguen, pero que nos paguen primero y principal, y legalmente el sueldo”, sintetizó Patricia.

El próximo paso que tomarán los empleados es mandarles carta documento a la empresa para que les aclare su situación laboral.

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