Magallanes denunció posible sabotaje a un tablero eléctrico de la planta de efluentes

El incendio se produjo el pasado viernes.

Edgar Magallanes, director de SerBa, denunció el posible sabotaje a un tablero eléctrico que controla el funcionamiento de los aireadores en las piletas de tratamiento de efluentes. Magallanes, acompañado por Héctor Funes, director de Alumbrado Público, dio detalles de este hecho ocurrido el pasado viernes, cuando el encargado de la planta le informó que “cuando fueron a prender los aireadores, uno de los tableros estaba totalmente incendiado”.

“Hace un año, el municipio gastó cerca de un millón y medio de pesos para poner a funcionar los aireadores. Fuimos a ver con el encargado de la planta y le pedí que me haga un informe para luego hacer la denuncia policial. Además convoqué al ingeniero Funes, que es el director de Alumbrado Público, para que hiciera una evaluación de lo que puede haber sucedido. Es necesario tomar cartas en este asunto para que se sepa si fue un accidente o fue vandalismo”, afirmó Magallanes.

Respecto a las posibles causas del incendio, Funes dijo que se evaluó el estado del tablero y se encontró que estaba totalmente carbonizado. “El día anterior se ha ido el personal encargado de apagar ese tablero y él lo desconectó, dejándolo sin funcionar durante la noche. Por lo tanto, al otro día el encargado fue a poner los aireadores nuevamente en marcha y se encontró con el tablero completamente quemado. Ese tablero está dentro de una casilla de comando, la cual también tiene una puerta”, explicó Funes.

“Nosotros entendemos que al ponerse en marcha esos equipos funcionan una determinada cantidad de horas durante el día y en la tarde se desconectan nuevamente. Si la noche anterior los aireadores fueron desconectados, entonces no hay forma de que se queme ese tablero por algún desperfecto eléctrico, porque están detenidos todos los motores. Cuando hicimos la inspección, se detectó que aunque haya tensión en el tablero, no se puede producir un corto circuito mientras los motores están detenidos”, continuó el funcionario.

“Suponemos que esto ha sido un acto de vandalismo porque es imposible que se queme un tablero de esa manera. El encargado encontró que todas las puertas estaban abiertas, llenas de hollín y que dentro del tablero no había quedado nada. Solamente encontramos que habían quedado unos fusibles que son de cerámica, el resto de los cables se quemó todo. El tablero por fuera sufrió poco daño”, concluyó Funes.

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