El debate para la creación del Ministerio de Vivienda estuvo plagado de insultos, comentarios sarcásticos, datos innecesarios y vergonzosas chupadas de medias.

En la mañana de ayer, la Cámara de Diputados fue el escenario de un extensísimo debate, de casi dos horas, tras el cual el proyecto discutido, la creación del Ministerio de la Vivienda, fue sorprendentemente aprobado por unanimidad. Este sumamente innecesario debate estuvo plagado de insultos, sarcásticos comentarios, datos descolgados y vergonzosas chupadas de medias.

Tras el rápido reenvío a comisión a del proyecto de declaración que busca que la Cámara exprese su apoyo a la expropiación de YPF, y el rechazo a tratar sobre tablas la propuesta del diputado Fidel Haddad de reducir las dietas de los legisladores a la mitad, se comenzó a tratar la modificación de la ley de Ministerios, para así aprobar la creación del Ministerio de la Vivienda, el cual se desdoblará de la actual cartera de Inclusión Social y Política Habitacional.

De entrada, el proyecto contaba con el apoyo de todos los bloques de la Cámara, pero comentarios de algunos legisladores de la oposición, quienes intentaron en cierta manera destacar que la política habitacional de San Luis necesita modernizarse, motivaron a los oficialistas a salir en defensa no de los proyectos del gobernador, Claudio Poggi, sino de los hermanos Rodríguez Saá, especialmente de Alberto.

“Así como la provincia fijó el modelo de casa social con dos habitaciones, y nosotros lo respetamos, yo dije que el modelo de casa social de la Nación arranca con 3 dormitorios y hasta 4 dormitorios. Yo daba un ejemplo que salió en el Diario de la República, una vivienda de dos dormitorios para una familia de 8, con 3 mayores y 5 chicos. Es imposible que vivan ahí. El modelo fue exitoso en su momento, pero ya se tienen que modernizar y cambiar la teoría”, sostuvo el opositor Carlos Ponce, quien de entrada había aclarado que el Frente para la Victoria iba a acompañar, “una facultad del Ejecutivo modificar la ley de Ministerios y poder tener un Ministerio de la Vivienda”.

Y mientras el radical Walter Ceballos se enfrascó con la ex ministra del Progreso, Natalia Zavala Chacur, en un debate sobre si el Censo de 2010 incluye plazas hoteleras o no, el también radical Fidel Haddad aprovechó la ocasión para meter un cómico y sarcástico bocadillo, asegurando que el Gobernador “le hizo caso” cuando él planteó que no era conveniente que Inclusión Social y Política Habitacional estén bajo el techo de un mismo ministerio. Por su parte, el oficialista Joaquín Surroca se despachó con, y esto no hay otra forma de decirlo, una vergonzosa chupada de medias a Alberto Rodríguez Saá, recordando que el ex gobernador, en su campaña presidencial, había propuesta construir un millón de viviendas por año. “Con una medida iba a solucionar todos los problemas del país”, dijo Surroca con total seriedad, pero provocando carcajadas en más de uno de los presentes.

Finalmente, casi 120 minutos después, se realizó la votación y el proyecto fue aprobado por unanimidad. De igual manera, el otro proyecto enviado por el Ejecutivo, referido a la Titularización de Viviendas Urbanas, también fue aprobado por unanimidad, aunque esta vez sin el innecesario debate que caracterizó el tema anterior.

YPF

Párrafo aparte, cabe destacar que, una vez más, no fue tratado el proyecto del diputado Carlos Ponce que busca que la Cámara exprese su apoyo a la expropiación de YPF. De hecho, tras la modificación que el oficialismo le introdujo en comisión, ni siquiera el Frente para la Victoria quiso que el tema se tratara ayer.

Básicamente, la
modificación consiste en que la Cámara expresará su apoyo a la medida anunciada por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, pero repudiará, en su artículo 2do, la forma en que se llevó a cabo. “Es una expropiación necesaria. Están los intereses de la patria y los argentinos de por medio. Nosotros vivimos durante 2 años las expropiaciones de Estancia Grande, donde los echaron con la Policía, donde la gente se quedó sin sus casas. No estábamos hablando de una multinacional que ha emigrado con miles de millones de dólares”, señaló Ponce, recordando como el oficialismo no repudió el modo en que varias expropiaciones locales se llevaron a cabo.

Por su parte, Marcelo Amitrano propuso esperar a que se realice la correspondiente votación en el Senado de la Nación, donde “al menos 2 de nuestros diputados nacionales (Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso) van a estar a la altura de las circunstancias, defendiendo los intereses de la provincia de San Luis, antes que cualquier otra cosa”; destacando “los avances significativos en materia hidrocarburos” de nuestra provincia, como si los intereses de San Luis y los de la Nación fueran excluyentes y/o contrastantes.