Se publicitan numerosos productos para la caída de cabello. Es importante la supervisión de un médico especialista para seguir el tratamiento más indicado para cada persona.

El cuero cabelludo posee alrededor de 150 mil cabellos, cuando el 25% de ellos desaparece de manera permanente se puede hablar de un caso de alopecia (calvicie). Frente a la pérdida de cabello comienzan los interrogantes: qué hacer, cuándo es más conveniente, con qué productos o tratamiento. Una de las opciones es un enfoque médico a la restauración del cabello, utilizando medicamentos apropiados para detener la caída del cabello y estimular su crecimiento. Pero, ¿cuál?

La elección de un medicamento de restauración capilar puede parecer una tarea intimidante. Docenas se publicitan como “naturales”, “agentes farmacéuticos” y la mayoría dice ser “de probada eficacia”. ¿Qué criterios emplear entonces para elegir entre todos los productos disponibles en el mercado? Aquí algunas recomendaciones:

1) Aprobación: el requisito fundamental es que el producto esté aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) de los EE.UU y el ANMAT de Argentina para el uso en el tratamiento de la pérdida del cabello ya que significa que ha sido rigurosamente probadas su seguridad y eficacia. En este sentido, sólo dos productos cumplen este requisito: minoxidil (se aplica de manera tópica sobre el cuero cabelludo) y finasteride (medicamento por vía oral, disponible sólo con receta médica). Luego, un tercer fármaco, el dutasteride, está actualmente en fase de ensayos clínicos para este uso y ya se encuentra aprobado para el tratamiento de la hipertrofia benigna de próstata (agrandamiento de la próstata) en hombres.

2) Supervisión: La eficacia de los medicamentos de restauración del cabello está condicionada a que el tratamiento se encuentre bajo la supervisión de un médico especialista quien será quién puede prescribir las dosis apropiadas para cada individuo y situación. Una terapia posible es la combinación de minoxidil y finasteride para lograr un resultado óptimo en pacientes seleccionados. El tratamiento médico puede combinarse además con la restauración quirúrgica del cabello para lograr y mantener un resultado óptimo.

3) Tratamiento: El tratamiento quirúrgico de la pérdida del cabello debe definirse luego de diagnosticar correctamente la alopecia y su evolución. Es decir, cada persona tiene sus particularidades y no todas son candidatos a una cirugía capilar por diversos factores entre los que se encuentran la dimensión de la pérdida capilar, las características del pelo (Calibre, textura y contraste color del pelo), la edad del paciente y la posible evolución posterior de la alopecia.

Dr. Alejandro Chueco, director de Injerto Capilar