La Municipalidad logró demostrar que el agua para la ciudad de San Luis debe provenir del dique La Florida, pero el Gobierno seguirá mezclándola con la del controversial Esteban Agüero.

Tras desempolvar un par de viejos decretos gubernamentales, 4210 de 2009 y 361 de 2008, y hasta el pliego licitatorio de 1992 para la construcción de la planta potabilizadora de Aguada de Pueyrredón, la Municipalidad ha logrado demostrar que el Gobierno claramente no está cumpliendo con algo que él mismo estableció: que la provisión de agua cruda para San Luis, La Punta y Juana Koslay debe provenir exclusivamente del dique La Florida. 

Actualmente, el Gobierno envía agua cruda del dique La Florida, pero también del Cruz de Piedra y del Esteban Agüero, el cual, según el secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, Ramón Zarrabeitia, está tan colmado de sedimentos, que el líquido elemento que de allí viene es prácticamente “intratable”.

La ciudad de San Luis es servida por dos plantas potabilizadoras, la de Puente Blanco, que provee agua a la zona céntrica, y la de Aguada de Pueyrredón que envía el líquido elemento fuera de las 4 avenidas. “La planta de Puente Blanco y la de Juana Koslay se diseñaron para tratar agua bastante turbia, proveniente del dique Cruz de Piedra. Esas plantas tienen la capacidad para adaptarse un poco mejor. En cambio, la planta de Aguada de Pueyrredón, construida por el Gobierno de la Provincia y transferida al municipio, fue diseñada para trabajar con el agua proveniente del dique La Florida. El rango del dique La Florida es muy reducido y con las creces no se enturbia mayormente”, dijo Zarrabeitia, explicando por qué, estos últimos días, el centro ha tenido agua transparente, mientras que a los barrios ha llegado turbia.

“En algún momento, por causas que la provincia no nos ha contado, empieza a mandar agua del dique Esteban Agüero. Ese dique tiene problemas desde el vamos, desde la construcción. Nos afecta a nosotros que la obra de captación de agua cruda está muy abajo. No es raro que ya el nivel de sedimento haya llegado al nivel de boca. Y la planta de la Aguada no tiene la capacidad para tratar un agua cruda de esa calidad y lo único que podemos lograr es sacar agua bacteriológicamente apta para el consumo humano”, dijo el funcionario municipal, en relación al controversial dique.

Al respecto, el ministro del Campo y presidente de San Luis Agua, Felipe Tomasevich, reconoció, la semana pasada y en conferencia de prensa, que el “dique La Florida tiene una estabilidad mayor que el Esteban Agüero”, alegando que se empezó a enviar agua de este último debido a la gran demanda de la ciudad de San Luis.

“Cuando se hace el dique La Florida y el acueducto que venía a San Luis, estaba sobredimensionado, por lo tanto se dieron concesiones de riego y de uso granadero. Si se sigue gastando agua para otros fines que no sea el humano, es algo que nos gustaría que nos dijera la gente de San Luis Agua y si es así decretar la emergencia hídrica y durante el tiempo que duran las lluvias. Si pudiéramos reiterar la emergencia hídrica que se declaró en 2008, se podría aprovechar toda el agua que viene por el acueducto La Florida – Los Puquios para potabilizar en las plantas. Es un agua de excelente calidad”, dijo Zarrabeitia, previo a la reunión que mantuvo, ayer a la tarde, con el vicepresidente de San Luis Agua, el ingeniero Dermechkoff.

“El vicepresidente de San Luis Agua nos manifestó la imposibilidad de proveer una mayor proporción de agua del Dique La Florida a la ciudad de San Luis, en razón de que si bien desde ese embalse saldrían unos 900 litros por segundo, llegan a destino sólo 600, debido a
pérdidas que existirían en el trayecto del Acueducto La Florida-Los Puquios. La verdad es que no sabemos qué pasa en el camino”, se preguntó Zarrabeitia, luego del encuentro.

Finalmente, la Municipalidad, ante la postura de la empresa provincial, la cual se niega a modificar en lo inmediato las prestaciones actuales, le ha propuesto a la Provincia “que ponga en funcionamiento el Comité de Cuencas y su Consejo Consultivo, según lo establecido en el Decreto 270-MMA-2007 y del Decreto 361-MMA-2008, relativo a la emergencia hídrica de los Acueductos La Florida-Los Puquios y Río Grande”.

De igual manera, parece que este pedido no ha hecho eco dentro del Gobierno, ya horas después, San Luis Agua emitió el siguiente comunicado de prensa, dejando más que claro que no dará el brazo a torcer. “Debido al crecimiento poblacional y aumento en la demanda hídrica, las autoridades municipales –de la ciudad de San Luis-, a cargo de la potabilización y distribución interna, deberán afrontar reinversiones en tecnología y capacidad de tratamiento de las plantas bajo su administración; diseñar e implementar planes preventivos y de mantenimiento; y fortalecer los perfiles técnicos de sus equipos profesionales, para poder dar respuesta a la actual situación coyuntural de creciente demanda hídrica en nuestra ciudad, tal y como lo hacen las autoridades provinciales en sus áreas de competencia sobre el agua cruda”, reza uno de los párrafos del comunicado.