En 2022, después de dos años de estar cumpliendo funciones por solo 4 horas debido a la pandemia, el Gobierno lanzó un ultimÔtum a los beneficiarios de Inclusión Social, quienes debieron optar por reempadronarse y trabajar de 6 a 8 horas por día, o dejar el Plan. Según cifras oficiales, 24.862 personas se reempadronaron, mientras que 1.021 optaron por no continuar con la ayuda social. En general, las personas que optaron por no continuar dentro del Plan lo hicieron porque, durante esos dos años en que cumplían 4 horas por día, aprovecharon para tener un segundo trabajo informal de media jornada. Al tener que volver a cumplir de 6 a 8 horas, se les hizo imposible mantener ambos trabajos y optaron por dejar el Plan de Inclusión Social.

Este contexto es vital para entender la protesta que se dio esta maƱana frente al Ministerio de Desarrollo Social, con decenas de personas que, luego de conocer los mƔs que generosos aumentos que el Gobierno dio al Plan, reclamaron ser reincorporados.

ā€œVoluntariamente hemos votado por el no. ĀæPor quĆ©? Porque en ese momento el artĆ­culo 3 especificaba hasta el dĆ­a de la fecha que el beneficiario debe cumplir un margen horario de 6 a 8 horas. Al dĆ­a de la fecha sabemos que parcelas y otras Ć”reas estĆ”n solamente cumpliendo cuatro horasā€, dijo MarĆ­a de los Ɓngeles Quiroga, una de las mujeres que hoy se manifestó frente a la ex Colonia.

Una de las cuestiones que la mujer apuntó es que, contrario a lo que dice la ley, hay parcelas que estÔn trabajando 4 horas por día, como ya lo informó este medio. Desde el Ôrea de Prensa de Desarrollo Social, cuando finalmente respondieron las consultas de este medio, negaron que hubiese parcelas que solo trabajan cuatro horas, a pesar de que son múltiples las fuentes que así lo afirman. Esta no es la primera vez que el Ministerio de Desarrollo niega información relacionada al Plan, por mÔs que la realidad señalara todo lo contrario. El mejor ejemplo es lo ocurrido previo a las elecciones provinciales, cuando se ofrecía el pase a contrato a los beneficiarios de Inclusión que trabajaban en distintas dependencias del Gobierno. En ese entonces, La Gaceta Digital consultó al Ministerio de Desarrollo Social si esto era cierto y lo negaron rotundamente. Meses después, los ofrecimientos de pase a contrato quedaron 100% confirmados con los reclamos de Inclusión Social y las medidas tomadas por el oficialismo para apaciguarlos.

Quiroga tambiĆ©n seƱaló que, el aƱo pasado, se estableció que se debĆ­a optar entre planes nacionales e Inclusión Social, a excepción de la AUH y la Tarjeta Alimentar, pero que esto tampoco se cumple. ā€œSi percibe un plan nacional o de otras caracterĆ­sticas debe elegir entre un beneficio y otro. Sabemos hoy que la totalidad de las compaƱeras que tienen potenciar trabajo y otros estĆ”n cobrando ambos beneficiosā€, sostuvo la mujer.

ā€œAcĆ” no hay ningĆŗn vago. Nosotros en ese momento votamos por el no porque nos aferramos a la idea de un trabajo mejor. Entonces, ĀæquĆ© hicimos? Nos quedamos con la changa de albaƱilerĆ­a, de limpieza, de electricidad. Se agrava la situación del paĆ­s y la clase media ya no quiere ampliar su casa, no puede directamente, no puede hacer un trabajo electricidad, un trabajo de plomerĆ­a, ya no necesita la compaƱera para los quehaceres domĆ©sticos y esto es lo que agravó la situación. No somos vagos, somos gente que optamos por un trabajo mejor y seguramente cuando la situación mejore vamos a ser los primeros en volver a elegir un trabajo mejor porque la esperanza no la hemos perdido pese a la situación difĆ­cil que estamos pasandoā€, concluyó la mujer.