Desde las 19 horas de este viernes, cientos de personas pertenecientes a sindicatos y algunos fuerzas políticas, se volvieron a manifestar en protesta del proyecto de Modernización Laboral que impulsó la gestión de Javier Milei y que será sancionado en las próximas horas. De las tres marchas en contra de la Reforma Laboral, la de este viernes fue la que tuvo menos convocatoria, con una columna que tuvo una extensión de una cuadra y media.


En la movilización de hoy participaron gremios como ATE, APTS, Sijupu, Utep, ADU y CTA Autónoma, entre otros. También hubo participación de fuerzas políticas como Libres del Sur, Frente de Izquierda e incluso de legisladores peronistas como el diputado nacional Ernesto “Pipi” Alí y la concejal Paulina Calderón.

La concentración fue en la esquina del Correo Argentino y a las 19.15, la marcha comenzó con su recorrido por el microcentro. Los manifestantes llevaron la protesta contra la Reforma Laboral por Junín, luego doblaron por la peatonal Rivadavia, tomaron Ayacucho y luego por San Martín para finalizar en la equina del Correo. Mientras los cientos de manifestantes caminaban, había personas que estaban en plaza Pringles y en la cercanía, que miraban con indiferencia la protesta. Otros sacaban sus celulares para grabar, algunos miraban sorprendidos a los manifestantes.

Pasadas las 20 horas, el recorrido de la manifestación terminó. En la esquina del Correo se leyó un crítico documento en contra de la Modernización Laboral.

“Por la extensión de los temas que deroga y por la profundidad de los retrocesos que introduce, este proyecto sólo es comparable con la reforma laboral implementada durante la dictadura cívico-militar de 1976. Este proyecto de reforma no surge de un proceso de diálogo democrático ni de una discusión abierta con las trabajadoras y los trabajadores, por el contrario, pretende ser el resultado de negociaciones a espaldas del pueblo trabajador en las que algunos gobernadores como el de San Luis, estarían dispuestos a intercambiar el voto de senadores y senadoras por beneficios coyunturales para sus administraciones provinciales a costa del perjuicio del pueblo. Se trata de una maniobra política que entrega derechos históricos a cambio de migajas y que compromete el futuro del trabajo en la Argentina”, dice una parte del documento que se leyó para finalizar la protesta.

Al momento de publicación de este artículo, el Senado está tratando nuevamente el proyecto de Modernización Laboral y será sancionado de manera definitiva.