El rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Raúl Gil, convocó este lunes a la comunidad universitaria y a toda la sociedad sanluiseña a participar de la cuarta marcha federal en defensa de la universidad pública, que se realizará este martes en distintos puntos del país para reclamar por la situación presupuestaria del sistema universitario nacional.


En conferencia de prensa, Gil aseguró que “el sistema universitario está en una situación crítica, inédita, y que amerita que, más allá de la vida judicial, no solo la comunidad universitaria, sino toda la sociedad, como ya lo hicimos en 3 ocasiones anteriores, nos encontremos fuera de las instituciones, en la calle, reclamando y exigiendo al gobierno la aplicación de una ley tal cual lo exige nuestra constitución”, dijo el rector al anunciar la movilización.

En ese marco, indicó que en la provincia habrá convocatorias en San Luis, Villa Mercedes y Merlo, y precisó que en la capital puntana la concentración será a las 12 en la explanada del rectorado para marchar hacia Plaza Pringles.

“El día de mañana, especialmente en la ciudad de San Luis, festejamos los 53 años de la universidad en este contexto tan difícil y tan complejo. El acto de la universidad es a las 10 de la mañana, de 10 a 12, y a partir de las 12 está convocada toda la sociedad, no solo la comunidad de la Universidad de San Luis, sino toda la sociedad sanluiseña, a concentrarse en el rectorado de la universidad para luego hacer la marcha hacia la Plaza Pringles”, explicó Gil al detallar el cronograma.

El rector sostuvo que el reclamo excede lo estrictamente económico y advirtió sobre un deterioro institucional. “Estamos frente a una situación inédita, donde el poder ejecutivo no sigue lo que la constitución establece, cumpliendo y haciendo cumplir la ley. Se ha roto el acuerdo que tenemos como país de división de poderes”, afirmó Gil.

“Hoy nos toca a las universidades salir a reclamar que la democracia esté vigente, que las instituciones funcionen y que se respete la Constitución Nacional”, agregó, al tiempo que pidió a la sociedad acompañar “en defensa de la Universidad pública argentina, de la educación pública y de la democracia”, dijo el rector.

Consultado por La Gaceta Digital sobre la evolución del presupuesto universitario, Gil señaló que la situación financiera se agravó respecto del año pasado. “Si uno compara el presupuesto para el funcionamiento para el año 2026 comparado con el 2025, y coteja los fondos previstos para las universidades públicas con la inflación, el presupuesto es menor. Tenemos más de un 10% por debajo de lo que recibimos el año pasado”, afirmó.

En cuanto a los salarios, aseguró que “el atraso con relación a las últimas actualizaciones, con relación a la inflación, está alrededor del 50% para prácticamente todas las categorías”.

Gil explicó que la falta de recursos impacta mucho más allá del dictado de clases. “Las universidades somos instituciones que, en las cuales no solo hay aulas con estudiantes. Las universidades tenemos, por la Ley de Educación Superior, funciones sustantivas, que son la investigación y extensión”, dijo, y agregó que también están comprometidos servicios esenciales como comedores, residencias, movilidad estudiantil y obras sociales universitarias.

Además, advirtió sobre una creciente salida de docentes del sistema universitario. “Cada vez estamos teniendo mayor fuga de docentes que renuncian a los cargos y se van a otros trabajos, o que completan la dedicación en otros trabajos que tienen mejores salarios”, expresó Gil.

Según explicó, esa pérdida de recursos humanos puede generar consecuencias de largo plazo. “Estamos frente a un esquema muy similar, donde la fuga de recursos humanos nos va a perjudicar seguramente, con mucho tiempo que nos va a llevar reconstituirlo”, señaló.

Sobre el funcionamiento general de la institución, el rector fue contundente: “Todas las universidades no sabemos si llegamos a fin de año, con los compromisos que tenemos, como, por ejemplo, los impuestos que paga la universidad, los servicios que tenemos que afrontar, como la luz, el gas, Internet”.

“Si uno hace una proyección, está claro que esto es insostenible y que no hay mucho más tiempo para afrontar los compromisos que tenemos con este esquema”, concluyó Gil.