La dotación de personal del Sector Público Nacional se redujo en 69.992 puestos de trabajo desde la asunción del presidente Javier Milei hasta mayo de 2026, lo que representa una caída del 20,4%, de acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado sobre la base de datos del INDEC. El estudio sostiene que el recorte se produjo de manera sostenida durante toda la gestión y lo vincula con la política de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno nacional.
Según el informe, la planta de personal pasó de 343.357 agentes en diciembre de 2023 a 273.365 en mayo de 2026, lo que equivale a un promedio de 75 puestos de trabajo menos por día desde el inicio de la administración libertaria.

El CEPA señala que el mayor recorte en términos absolutos se registró en la administración descentralizada, con 24.651 trabajadores menos. Le siguieron las empresas y sociedades del Estado, con una reducción de 22.392 puestos; la administración centralizada, con 17.406; la administración desconcentrada, con 3.821; y otros entes, con 1.722 agentes menos. En términos porcentuales, el mayor ajuste correspondió a la administración centralizada, cuya dotación cayó 31,16%.
Entre las empresas públicas con mayor reducción de personal figura el Correo Argentino, con 5.465 despidos. Le siguen la Operadora Ferroviaria, con 4.109; el Banco Nación, con 2.377; Aerolíneas Argentinas, con 1.979; y AySA, con 1.844 desvinculaciones. También aparecen entre los organismos con mayores bajas la Casa de la Moneda, Corredores Viales, la Agencia de Publicidad del Estado, Belgrano Cargas y Fabricaciones Militares.
En cuanto a los organismos de la Administración Pública Nacional, el informe indica que el mayor recorte se produjo en ARCA, con 3.429 puestos menos. Le siguen la ANSES, con 2.751; el CONICET, con 1.961; la Dirección Nacional de Vialidad, con 1.454; y el Estado Mayor General de la Armada, con 1.387 trabajadores menos. También registraron importantes reducciones el ENACOM, el INTA, el INTI y los estados mayores de la Fuerza Aérea y del Ejército.
El estudio también analiza las reducciones proporcionales. Entre las empresas públicas, el caso más significativo corresponde a la ex Télam, cuya planta de personal se redujo un 78,6%. Le siguen ENARSA Patagonia (66,7%), Educar (61,4%), Contenidos Públicos (50,9%) y la Casa de la Moneda (50,7%).
En los organismos de la Administración Pública Nacional, el mayor ajuste proporcional se registró en el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, que perdió el 62,1% de su personal. También sobresalen la Junta de Seguridad en el Transporte (52,8%), el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (45,7%), el ENACOM (43,1%) y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (40,6%).
En uno de los apartados del informe, el CEPA cuestiona que la reducción de personal pueda considerarse un “ahorro” en sentido estricto. El documento sostiene que, para que ello ocurra, debería haber existido previamente un proceso de reorganización institucional y modernización administrativa que justificara la disminución de la planta. En cambio, afirma que no encontró evidencia de un diagnóstico integral ni de cambios tecnológicos u operativos que acompañaran el proceso, por lo que considera que se trató de un ajuste fiscal orientado a reducir el gasto público.




