La Justicia confirmó una resolución de la Dirección de Defensa del Consumidor de San Luis que sancionó con una multa de $2 millones al banco Supervielle por un caso de fraude bancario y ordenó devolver a la víctima el dinero correspondiente al daño directo, actualizado. El 26,5% de las denuncias realizadas en el primer semestre del año por consumidores hipervulnerables estuvieron vinculadas a las estafas bancarias.


La directora de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, Cecilia Hissa, explicó que se trata de la resolución 5525, mediante la cual el organismo había aplicado una multa y reconocido el daño directo a una usuaria al considerar que la entidad financiera había incumplido su deber de seguridad.

La resolución fue apelada por el banco, pero posteriormente fue revisada por la Cámara de Apelaciones, que confirmó lo actuado por Defensa del Consumidor y reafirmó la responsabilidad objetiva de las entidades bancarias frente a este tipo de situaciones.

El caso comenzó con la denuncia de una mujer que aseguró no haber autorizado ni realizado las operaciones efectuadas desde su cuenta. Durante la investigación se pudo determinar que habían ingresado más de 20 veces a su cuenta en un período de seis horas y que las operaciones inusuales no habían generado alertas ni bloqueos por parte de la entidad.

“Hay una obligación que tienen las entidades de cuidar o proteger a los usuarios y consumidores”, señaló Hissa, quien destacó que la resolución judicial representa un antecedente importante para la protección de los consumidores frente a los fraudes bancarios.

La funcionaria explicó que la Cámara también analizó el concepto de consumidores digitales y los calificó como “hipervulnerables”, independientemente de su edad. Según indicó, la consideración surge de una “desventaja estructural” que existe entre los usuarios y las entidades financieras en los entornos digitales.

“Un usuario deposita toda su confianza en los bancos para que resguarden su dinero y los bancos tienen el deber de tomar todas las medidas que sean necesarias para alertar, bloquear cuentas y demás medidas preventivas”, sostuvo.

En cuanto a la resolución del caso, Hissa confirmó que, además de la multa, se ordenó devolver a la víctima el daño directo actualizado conforme a la tasa del Banco Nación.

La Gaceta Digital consultó por el monto de la sanción y por qué sucede en aquellos casos en los que una persona entrega su contraseña o sus datos. Hissa indicó que la multa fue de aproximadamente $2 millones y remarcó que, de acuerdo con el criterio de responsabilidad objetiva, incluso puede existir responsabilidad de la entidad financiera en situaciones en las que se analiza una eventual negligencia del usuario.

Otra de las preguntas de La Gaceta apuntó a la cantidad de casos de este tipo que llegan a Defensa del Consumidor. Hissa reveló que el 26,5% de las denuncias realizadas durante los primeros seis meses del año por consumidores hipervulnerables (entre ellos, los adultos mayores) estuvieron vinculadas con estafas bancarias.

El periodista también preguntó si la víctima de este caso era una persona considerada hipervulnerable. Hissa aclaró que no, pero explicó que la Cámara estableció que todos los usuarios que operan en entornos digitales pueden ser considerados hipervulnerables, sin que sea necesario que sean jubilados, pensionados o adultos mayores.

Finalmente, La Gaceta consultó cuál era el banco sancionado y qué recomendaciones podían seguir los usuarios para evitar este tipo de estafas. Hissa confirmó que se trató del banco Supervielle y recomendó no abrir enlaces recibidos por mensajes o correos electrónicos, no atender videollamadas de números desconocidos y nunca proporcionar claves ni datos personales.

La funcionaria también destacó la importancia de la educación financiera y señaló que Defensa del Consumidor, en articulación con el área de Ciberdelitos, desarrolla talleres destinados especialmente a adultos mayores para brindar herramientas que permitan identificar operaciones sospechosas, proteger los datos personales y saber cómo actuar ante una eventual estafa.

Hissa sostuvo que las modalidades de pago y las operaciones bancarias cambiaron y que, paralelamente, también evolucionaron las formas de cometer delitos. Por ese motivo, aseguró que la Dirección de Defensa del Consumidor continuará reforzando sus políticas destinadas a proteger a los usuarios en los entornos digitales.