Este mediodía, con 5 votos afirmativos contra 3 negativos, el oficialismo provincial logró la sanción definitiva del presupuesto provincial 2027, el cual asciende a $2.585.093.266.845. El debate estuvo marcado por los indicadores que se conocieron en los últimos días, como el aumento de la pobreza y de la morosidad financiera de las familias puntanas.


La principal alocución del oficialismo fue realizada por Adolfo Castro Luna, retomando mucho de lo dicho por el poggismo en Diputados, como que no prevé endeudamiento y mantiene equilibradas las cuentas provinciales. También remarcó que el 85% del presupuesto se destina a gastos corrientes y el 15% a obra pública o gastos de capital, lo cual está muy lejos del 50/50 que San Luis supo tener por ley. Al respecto, el senador oficialista destacó que decir estas cifras se trata de un “sinceramiento” y de algo sobre lo que se está trabajando. En este sentido, cabe recordar que, antes de suspender ese artículo de la Ley de Presupuesto, la gestión de Alberto Rodríguez Saá incluía cifras insólitas dentro de los gastos de capital, como el pago del beneficio de Inclusión Social.

Por el lado de la oposición, el eje de la intervención de Hugo Olguín fue el aumento de la partida destinada a comunicación, un punto que también fue criticado en Diputados. Al respecto, Olguín cuestionó duramente las prioridades del presupuesto provincial, advirtiendo que mientras el gasto general aumenta alrededor de un 37,7%, la partida para “publicidad y comunicación de política pública aumenta el 126%”. El legislador criticó que se destinen “casi 19.500 millones de pesos” a comunicación y medios, un incremento que representa pasar de “poco más de 5000 a 11.700 millones de pesos más”. Ante este escenario, Olguín exigió explicaciones claras sobre el destino de estos fondos públicos, señalando que “tenemos que saber qué campaña van a contratar, a quiénes le van a pagar, qué van a comunicar”, especialmente de cara a un año electoral en el que, según afirmó, “los recursos públicos deben informar a los ciudadanos y no financiar la promoción de candidaturas”.

Para evidenciar lo que considera una distribución desproporcionada, Olguín contrastó el presupuesto de comunicación con diversas áreas sensibles para la provincia. Detalló que la comunicación recibe “dos veces más” de lo destinado a mantener las rutas provinciales pavimentadas y “casi tres veces más” que la partida para ampliaciones y reestructuraciones de centros de salud y hospitales del interior. Asimismo, denunció que los servicios publicitarios superan por “1.900 millones de pesos más” al presupuesto del nuevo hospital pediátrico, y que la partida de comunicación supera incluso a la suma del banco de drogas oncológicas, el banco de prótesis y la secretaría de discapacidad juntas por “5.800 millones de pesos”. Finalmente, comparó estos recursos con la infraestructura municipal y vial, advirtiendo que el área de medios recibe “más para comunicación que para las obras municipales”, además de “más del triple que la partida de consorcios caminero y rural”.

Obviamente, no pudieron faltar referencias a los indicadores más que negativos que se han conocido los últimos días, como el aumento de la pobreza y el altísimo nivel de endeudamiento de las familias sanluiseñas. Por ello, Olguín advirtió sobre el alarmante incremento de la pobreza en el gran San Luis, señalando que, según datos del INDEC, “una de cada tres personas” se encuentra en esta situación, luego de que la tasa escalara del 30,1% al 35,7%. Esto representa un aumento de 76.556 personas en el segundo semestre de 2025 a 90.830 personas en situación de pobreza, afectando directamente a familias sanluiseñas de trabajadores, jubilados, niños y jóvenes.

Asimismo, al referirse a la pérdida del poder adquisitivo de los empleados estatales, remarcó que no figuran aumentos en el presupuesto 2027 y hoy todos sufren dificultades para llegar a fin de mes y cubrir las necesidades básicas. “El poder adquisitivo se les cae cada vez más, han perdido más del 90% desde octubre del 2023. Y nosotros queremos que nuestros maestros, los enfermeros, los médicos, los policías, nuestros administrativos estén bien pagos para que puedan cumplir con normalidad sus funciones. Y no estar pensando al día de cómo llegar a fin de mes para cubrir sus necesidades básicas. Y si le tengo que sumar los endeudamientos, pobre gente”, dijo el opositor, cerrando su crítica intervención.

La respuesta oficialista vino por el lado de Martín Olivero y apuntó directamente a lo dicho sobre el gasto publicitario. “En el gobierno anterior casi el 80% de la pauta se lo llevaba El Diario de la República. Y si no le alcanzaba la pauta, tenía el gasto reservado que también iba para para El Diario de la República. Ahora la pauta se divide entre todos los medios comunicacionales, en vez del 80% que se lo llevaba el diario propiedad del ex gobernador”, respondió Olivero.

El senador oficialista defendió firmemente el proyecto de presupuesto 2027, calificándolo como “la herramienta política más importante que tiene un gobierno” y el verdadero “plan de gobierno” donde se plasman las prioridades de la gestión, a diferencia de las promesas de las campañas políticas. Durante su intervención, Olivero destacó la solidez técnica de la propuesta al señalar que “no tiene ningún tipo ni de deuda, es austero” y que “está muy bien confeccionado”. Asimismo, anticipó el respaldo de la mayoría oficialista para su aprobación, argumentando que es habitual que la oposición vote en contra debido a que en estas leyes “se mete la política”.

Al detallar las prioridades de la gestión, el legislador subrayó que el 59% de los recursos está destinado a las áreas de “salud, educación y seguridad”. Respecto a la obra pública, que representa el 10% del presupuesto total, precisó que el 53% de ese porcentaje se asignará al “plan de vivienda, al plan habitacional”. El senador enfatizó el impacto de esta inversión al explicar que con la construcción de viviendas “no solamente subsanamos una demanda habitacional de nuestra gente, sino también generamos muchísima mano de obra y fortalecemos la economía local”.

Por su parte, el senador Sergio Moreira rechazó firmemente la idea de que el presupuesto sea utilizado meramente como una “herramienta política” y reclamó una mayor participación de los legisladores en su diseño para reflejar las necesidades cotidianas de los departamentos. Al adherir a los planteamientos del senador Olguín, Moreira advirtió sobre la ruptura del tejido social a raíz del pago de sueldos en dos cuotas, lo que disparó el endeudamiento de los empleados. Asimismo, criticó la falta de federalismo del proyecto, señalando que la mayoría de los recursos se concentran en las ciudades de San Luis y Villa Mercedes, mientras que el interior padece graves carencias, como la parálisis de la producción agrícola y ganadera por falta de energía.

Durante su intervención, el legislador también expuso la asfixia financiera de las comunas, revelando que posee datos y pruebas de que “muchos municipios tienen hasta cheques rechazados” debido a que no logran cubrir sus costos con la coparticipación actual.

Moreira hizo especial hincapié en el abandono sanitario que sufre el interior provincial frente a problemáticas graves como los suicidios, detallando que solo cuentan con cuatro psiquiatras en toda la provincia y carecen de psicólogos o de la estructura de contención que poseen las grandes urbes, lo que obliga a los habitantes a recorrer entre 200 y 300 kilómetros para salvar sus vidas.

Tras exigir que se deje de “echar la culpa a los que ya pasaron”, concluyó con un fuerte llamado a la inclusión dirigido al Poder Ejecutivo: “Votamos porque realmente queremos participar, queremos estar, queremos ser parte de la provincia de San Luis, no nos excluyan”.

Para cerrar el debate, Castro Luna retomó la palabra y respondió algunos planteos de la oposición, como el hecho de que el proyecto no contempla aumentos salariales. “Hay que tener en cuenta que el presupuesto anterior tampoco lo hacía”, dijo, destacando que aun así se otorgaron aumentos este año.

Luego, el oficialista buscó minimizar el problema de la morosidad, aunque no hizo más que ratificarlo. “Senadores de la comisión de Hacienda hemos tenido reuniones con entidades bancarias y no ven un nivel de morosidad por encima del 10 del 12%, que si bien reconocen que se ha incrementado sustancialmente. Y después todo lo que es la informalidad y lo que es billeteras virtuales no superan este 28 o 30%”, argumentó Castro Luna, cerrando el debate.

Acto seguido, el presidente del Senado, o sea el vicegobernador Ricardo Endeiza, sometió el proyecto a votación, donde prevaleció la mayoría oficialista que le dio la sanción definitiva al presupuesto 2027.