
Andrés Ibarra, excandidato a presidente de Boca Juniors y exministro de Modernización de la Nación, visitó San Luis para participar de un encuentro organizado por Convergencia, donde expuso sobre digitalización, inteligencia artificial y modernización de los municipios. En diálogo con la prensa, también confirmó que trabaja para volver a competir por la conducción del club en las elecciones de 2027 y cuestionó con dureza la gestión de Juan Román Riquelme, a la que calificó como “pobre”.
Ibarra explicó que durante su visita coordinará un laboratorio con representantes de municipios de distintos puntos del país y presentará el Índice Municipal de Servicios en Línea (INSEL), elaborado a partir de una muestra de 135 gobiernos locales. El relevamiento busca determinar cuánto avanzaron las administraciones municipales en aspectos como información pública, trámites digitales, participación ciudadana y herramientas disponibles para los vecinos.
Según adelantó, el promedio nacional alcanza 0,54 sobre un máximo de 1, por lo que los municipios argentinos se encuentran aproximadamente a mitad de camino de un desarrollo digital considerado óptimo. Sin embargo, remarcó que existen importantes diferencias entre distritos: mientras algunos, como la ciudad de Córdoba, superan 0,80, otros permanecen considerablemente por debajo.
“Siempre empezamos por un diagnóstico. Es fundamental tener un buen diagnóstico de cuál es el estado de situación de un municipio”, explicó. Entre los aspectos que deben analizarse mencionó la información disponible en las páginas oficiales, los datos públicos, la posibilidad de realizar trámites digitalmente, los mecanismos de participación ciudadana y gestiones concretas como habilitaciones comerciales, permisos de obra y reclamos.
A partir de ese relevamiento, consideró que cada intendente puede establecer prioridades y elaborar una hoja de ruta de acuerdo con las principales falencias detectadas y las necesidades de sus vecinos.
La tecnología no alcanza si los vecinos no pueden utilizarla
Ibarra advirtió que la incorporación de herramientas digitales no resuelve por sí sola los problemas de una administración municipal. Además de desarrollar los sistemas, consideró necesario capacitar al personal que debe utilizarlos y garantizar que los vecinos conozcan las nuevas herramientas y puedan acceder a ellas.
“El tema es que eso se conozca. ¿Cuánto de eso la gente conoce? Y dentro de ese segundo problema es si el servicio o la solución es amigable o no es amigable. Entonces, no todo termina en la incorporación de la tecnología”, señaló.
En ese sentido, recordó la experiencia de los Puntos Digitales implementados durante su paso por el Gobierno nacional, donde los usuarios podían acceder a internet y recibir capacitaciones que iban desde conocimientos básicos para navegar por una página web o utilizar WhatsApp hasta contenidos de marketing y programación.
“Es muy importante que, acompañando a la solución que el municipio proponga, también se capacite y se le dé toda esta información al vecino para que lo use. En definitiva, lo que importa es que el vecino use estas soluciones”, resumió.
Ibarra volverá a competir por Boca
Fuera del eje de su visita a San Luis, Ibarra confirmó que trabaja para presentarse nuevamente como candidato a presidente de Boca en 2027. En las elecciones de 2023 encabezó la fórmula opositora que llevaba a Mauricio Macri como candidato a vicepresidente y fue derrotado por la lista encabezada por Riquelme.
“Sí, yo trabajo para eso con mi movimiento que se llama Pasión y Gestión”, respondió al ser consultado sobre una nueva candidatura. Explicó que durante los próximos meses y especialmente a partir de 2027 buscarán elaborar “una buena propuesta, una buena plataforma” y que uno de sus objetivos será conseguir la unidad de los distintos sectores opositores.
Ibarra estimó que alrededor de 115.000 socios estarán habilitados para participar de las próximas elecciones, frente a los aproximadamente 98.000 del padrón anterior, y calculó que podrían votar entre 50.000 y 60.000. En ese contexto, propuso modificar el sistema electoral del club para que los socios del interior no tengan que trasladarse necesariamente hasta la Bombonera para emitir su voto.
“No puede ser que el socio tenga que ir a votar exclusivamente a Brandsen 805”, cuestionó Ibarra, quien además planteó la posibilidad de implementar el voto online “con todos los resguardos que hacen falta” o, en su defecto, habilitar diferentes centros de votación en el interior del país. Para avanzar con esos cambios, reconoció que sería necesaria una reforma del estatuto.
También propuso otorgarles derecho a voto a los socios adherentes y cuestionó el mecanismo mediante el cual se produce su incorporación como socios activos. “El adherente, desde mi punto de vista, tiene todo el derecho a votar”, afirmó, y recordó la controversia judicial alrededor de la incorporación de más de 13.000 socios que, según sostuvo, no habría respetado el criterio de antigüedad establecido por la normativa interna.
La Bombonera y la posibilidad de un plebiscito
Otro de los principales ejes de su propuesta para Boca vuelve a ser el estadio. Ibarra recordó que en 2023 presentó el proyecto Bombonera Siglo XXI, que contemplaba la construcción de un nuevo estadio con capacidad para más de 105.000 personas en terrenos ubicados a unos 200 metros del actual, con una conexión entre ambos espacios.
Según explicó, una capacidad superior a las 100.000 personas permitiría que los socios activos puedan concurrir sin los actuales filtros, facilitaría el ingreso de adherentes a la categoría de activos y abriría la posibilidad de incorporar nuevos socios.
Sin embargo, Ibarra anticipó que estaría dispuesto a revisar su propuesta si antes de las elecciones de 2027 existiera un proyecto concreto y viable para ampliar la actual Bombonera. “Si existiese una posibilidad seria realmente de ampliar la Bombonera y eso fuera un proyecto cierto, entonces yo haría un plebiscito con todos los datos para que el que elija sea el socio”, afirmó.
Para Ibarra, una decisión de semejante magnitud no debería quedar exclusivamente en manos de quien ocupe la presidencia. “El presidente de Boca es un administrador durante un período de tiempo, pero no es el dueño del club. Entonces, el socio, que es el dueño del club, es el que va a tener derecho a seleccionar el proyecto que le parezca mejor”, sostuvo.
“La gestión general de Román es pobre”
De cara a la próxima elección, Ibarra consideró que el escenario será diferente al de 2023 y buscó separar la trayectoria futbolística de Riquelme de su desempeño como dirigente.
“En el 2023 nosotros perdimos con el ídolo de Boca, con el gran jugador notable que fue Román para todos y ese lugar lo tiene para siempre”, reconoció. Sin embargo, sostuvo que en 2027 los socios deberán evaluar al actual presidente por su desempeño al frente del club, incluyendo los 4 años de la presidencia de Jorge Amor Ameal, período durante el cual Riquelme tuvo un rol central en la conducción deportiva, y su posterior mandato como presidente.
“No la idolatría de un exjugador, acá lo que vale es que se gestione bien a Boca. No ser una maravilla en el campo de juego, sino que la gestión sea eficiente para volver a poner a Boca allá arriba”, planteó. Luego, consultado directamente sobre cómo evalúa la conducción de Riquelme, Ibarra respondió: “La gestión general de Román es pobre, pobre”.
Entre sus críticas mencionó la falta de una solución para el estadio, el sistema de incorporación de socios, los filtros para acceder a los partidos, la situación de los adherentes y el uso limitado de herramientas tecnológicas. También reclamó mayor información sobre los planes que analiza el oficialismo para ampliar la Bombonera.
“Si hubiera un proyecto serio, tendríamos todos que estar informados perfectamente de cómo es ese proyecto, qué tiempo lleva, qué haríamos mientras tanto, dónde jugaría Boca, cuánto cuesta ese proyecto y cómo se financia”, enumeró. “No tenemos ninguna respuesta sobre esto. Todas esas cosas que le digo son una gestión pobre al frente del club”, concluyó.




