
La sesión de este jueves del Concejo Deliberante capitalino terminó en escándalo. La sesión fue levantada por la presidente Laura Sánchez bajo el argumento de “falta de respeto” del concejal peronista Andrés Russo, quién criticó al oficialismo en el tratamiento de un proyecto en conmemoración al Día del Trabajador.
El edil opositor apuntó contra el oficialismo por el despido de 200 trabajadores al inicio de la actual gestión, pero cuando calificó de “mamarracho” al intendente Gastón Hissa cuando preguntó cuándo se va a legislar algo que no sea un proyecto que remite el jefe comunal, Sánchez lo “llamó al orden”. Tras la lectura del artículo 132 del Reglamento Interno del Concejo, “son absolutamente prohibidas las alusiones irrespetuosas y las imputaciones de mala intención o de nombres ilegítimos, hacia los Poderes Públicos y a sus miembros, Sánchez decidió levantar la sesión al considerar una “la falta de respeto” de Russo.




