El Concejo Deliberante sumó un escándalo que tuvo como consecuencia que el bloque Justicialista abandonara la sesión.


Los tres ediles varones se retiraron del recinto en señal de protesta por el manejo de la sesión que hizo la presidente Laura Sánchez, mientras se trataba un proyecto de homenaje impulsado por la opositora Paulina Calderón.

Luego, la peronista Julieta Ponce pidió una cuestión de privilegio contra el intendente Hissa, la mesa directiva del Concejo y el bloque oficialista.

Ponce hizo una alocución crítica hacia la gestión municipal y los ediles del oficialismo. a quienes definió como “una vergüenza para la ciudad” y pidió retirarse del recinto.
Finalmente,

Ponce y Calderón abandonaron la sesión con gritos de fondo, mientras los ediles del oficialismo se quedaron criticando a sus pares peronistas.