Este miércoles, la Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto de la diputada Miriam Serra que propone instituir la Semana Provincial de Prevención, Concientización y Sensibilización sobre Adicciones y Consumos Problemáticos, que se desarrollará todos los años entre el 25 y el 31 de agosto. Si bien había un despacho por unanimidad, y el proyecto fue aprobado de esa misma manera, se desató un extenso debate entre el poggismo y el albertismo, acusándose mutuamente de no hacer nada para combatir las adicciones en las provincias.
Según explicó la oficialista Serra, la iniciativa busca promover la prevención, la sensibilización y la generación de espacios de información, reflexión y acompañamiento frente a los consumos problemáticos, involucrando tanto a organismos públicos como a instituciones educativas, organizaciones sociales y la comunidad en general.
La propuesta establece que la Autoridad de Aplicación será el Centro de Prevención y Asistencia de las Adicciones (CPAA), dependiente del Ministerio de Salud, que tendrá a su cargo la organización de campañas de difusión, jornadas, charlas, talleres y otras actividades de concientización. Además, incorpora la Semana al Calendario Escolar Provincial, con el objetivo de fomentar acciones de prevención y educación en los establecimientos educativos, e invita a los municipios a adherir a la iniciativa.
Como parte de las acciones de sensibilización, el proyecto también dispone la iluminación con luz azul de edificios públicos y espacios institucionales durante esa semana e impulsa el uso del Lazo Azul como símbolo de prevención, acompañamiento y concientización sobre las adicciones y los consumos problemáticos. Asimismo, establece que el 31 de agosto será la jornada de cierre de las actividades, en concordancia con el Día Internacional de Concientización sobre la Sobredosis.
“Con esta ley, buscamos que durante una semana del año la provincia concentre los esfuerzos para hablar de un tema que muchas veces permanece oculto por el miedo o el prejuicio en nuestra sociedad. Queremos generar espacios de información, de prevención de escucha y acompañamiento, porque nadie debería enfrentar esta situación en soledad”, agregó la oficialista Verónica Causi, destacando que toda la sociedad debe involucrarse en este tema y que además el tema será incluido en el calendario escolar.
El debate se desmadró cuando la opositora María José Zanglá tomó la palabra y celebró la jornada, pero sostuvo que es “poco y nada” frente a esta problemática mundial y destacó, tal cual lo hizo la semana pasada, la subejecución del 61% en los fondos destinados a combatir el consumo problemático en 2025. Zanglá también dijo que la Dirección de Adicciones del Gobierno trabaja “de manera desarticulada” con los dos centros de prevención que existen en la provincia.
A esto, la opositora le sumó que, cuando Alberto Rodríguez Saá entregó el Gobierno, la construcción del centro de deshabituación al consumo, ubicado en La Toma, tenía un avance del 80% y “al día de la fecha no está en marcha”. Inmediatamente, la oficialista Eugenia Gallardo pidió una interrupción, pero Zanglá no se la dio. La exministra consideró además que la reforma del hospital de Salud Mental no cuenta como una obra en materia de adicciones.
Cuando Gallardo finalmente tomó la palabra, manifestó que “esta gestión se manifestó desde el primer día” del tema adicciones, que firmó convenio con la Sedronar (Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina) y Gendarmería Nacional, lo que ha permitido combatir el tráfico de manera más eficiente. En cuanto al centro de La Toma, recordó que era una obra que se construía con fondos nacionales y que la primera licitación quedó desierta “porque los recursos que asignaba Nación eran pequeños para la dimensión de obra que se trataba”; lo cual condujo a que quedara “paralizada durante la gestión anterior”. Obviamente, luego aclaró que la provincia reactivó la obra “con fondos propios” y que está próxima a finalizarse.
La albertista Silvia Sosa Araujo destacó que este proyecto no prevé ninguna partida presupuestaria, por lo que queda solo en una “intención”; y sostuvo que la construcción del centro de La Toma “fue paralizada por un amparo que presentó en la Justicia Claudio Poggi”. También manifestó que “solamente una semana calendario” para hablar de este tema no es suficiente.
Tras unos cuantos legisladores que leyeron unos trilladísimos textos sobre el flagelo de las drogas y el daño que causan en quien las consume y sus familiares, Víctor Moriñigo le volvió a poner picante al debate, hablando de cómo la oposición siempre está “buscando culpables” y que dicen que “una semana no alcanza” porque “en 8 años no atinaron a tratar de establecer algunos principios que colaboraran para combatir este flagelo”. También dijo que “es una mentira” que el Gobierno tiene guardado dinero que no utiliza.
De esa manera, entre discursos trillados sobre adicciones y chicanas entre los distintos bandos, el debate se extendió por casi una hora y media, para luego ser aprobado por unanimidad, obteniendo media sanción y pasando a la Cámara de Diputados para su revisión.




