Héctor David Cabrera enfrentará un juicio oral por el ataque armado ocurrido en julio de 2025 en Juana Koslay, que terminó con la muerte de Claudio Albornoz y dejó herido a su hermano Diego. La Fiscalía lo acusa de haber disparado contra ambos y solicitó una condena de 20 años de prisión.
El avance de la causa fue resuelto este martes por el juez de Garantía Nº 3 de la Primera Circunscripción Judicial, Marcos Flores Leyes, quien admitió las pruebas ofrecidas por las partes y la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal y consideró que las distintas versiones sobre lo ocurrido deberán ser discutidas y probadas durante el debate oral.
Cabrera llegará a esa instancia acusado de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego” y “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa”, en concurso real, por los ataques contra Claudio y Diego Albornoz, respectivamente. Desde el momento del hecho permanece detenido bajo prisión preventiva.
El episodio que será llevado a juicio ocurrió durante la madrugada del 7 de julio de 2025, sobre avenida Aguada del Pueyrredón al 3600. Según la reconstrucción de la Fiscalía, los hermanos Albornoz compartían una reunión con otras personas en una vivienda del lugar cuando, cerca de las 02:30 horas, Claudio salió junto a otra persona para ir a comprar.
En ese momento, Cabrera apareció frente a un vehículo Trafic que se encontraba estacionado en el lugar, con una pistola Bersa calibre 9 milímetros. Se inició una discusión con Claudio y el acusado habría realizado un primer disparo hacia sus pies. La detonación provocó que Diego saliera de la vivienda e intentara intervenir.
La fiscalía sostiene que Cabrera disparó luego a corta distancia contra la cabeza de Claudio, quien cayó sobre la calle y falleció. Inmediatamente después habría dirigido el arma contra Diego y efectuado otro disparo que lo alcanzó a la altura del cuello. Pese a la herida, Diego consiguió llegar hasta una dependencia policial para pedir ayuda.
Durante el control de acusación, esa secuencia fue reconstruida mediante una animación 3D forense realizada por el subcomisario Matías Camargo y proyectada en la sala como parte de la exposición del caso.
El fiscal de Instrucción en lo Penal Nº 3, Esteban Roche, con la colaboración de la agente judicial Guadalupe Becerra, sostuvo la acusación contra Cabrera y fijó una pretensión punitiva provisoria de 20 años de prisión. Para la Fiscalía, el acusado deberá responder como autor de ambos delitos ante un tribunal colegiado.
Al momento de fundamentar la pena, Roche mencionó como atenuante la falta de antecedentes penales condenatorios. Entre los agravantes valoró las circunstancias de tiempo, lugar y modo del ataque, que el hecho se produjo en plena vía pública y la extensión del daño causado.
El abogado Ramiro Rubio, en representación de la querella, adhirió a la acusación fiscal, incluida la calificación legal y la pretensión punitiva.
La defensa, ejercida por los abogados Rodolfo Mercau y Adriana Algarbe, presentó una interpretación diferente de lo sucedido. Sostuvo que antes de los disparos habría existido una provocación, una discusión y un forcejeo, y anticipó que buscará encuadrar la muerte de Claudio Albornoz en un posible exceso en la legítima defensa.
También cuestionó la calificación correspondiente al ataque contra Diego Albornoz: planteó que no se trató de una tentativa de homicidio y que el hecho debería ser considerado como lesiones. A su vez, se opuso a la pena pretendida por el Ministerio Público Fiscal.
Flores Leyes consideró que la muerte de Claudio y las lesiones sufridas por Diego son circunstancias que no se encuentran controvertidas, pero señaló que existen diferencias sustanciales entre las partes acerca de cómo se desencadenó el episodio y de la calificación jurídica que corresponde aplicar.
El juez entendió que esos puntos deberán resolverse a partir de la producción y valoración de la prueba durante el juicio oral. Si bien consideró atendibles planteos efectuados por la defensa, explicó que su análisis requiere una instancia probatoria que excede el control de acusación.
Finalmente, declaró admisible la acusación del Ministerio Público Fiscal y dejó presentes las reservas formuladas por los defensores respecto de su teoría del caso, la calificación legal y la pena.
Familiares directos de Claudio Albornoz acompañaron la audiencia y reclamaron justicia. Al referirse a la víctima, destacaron el rol fundamental que tenía en su entorno familiar, especialmente en la vida de su hija, su esposa y sus hermanos.
Además del Ministerio Público Fiscal y la defensa, intervino como representante de la querella el abogado Ramiro Rubio. En las próximas semanas el Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial definirá la fecha en la que se concretará el juicio oral.
Fuente: Prensa Poder Judicial




