El gobernador Claudio Poggi ratificó este miércoles su respaldo a la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil, que redujo de 16 a 14 años la edad de imputabilidad y comenzó a regir el 5 de septiembre. El mandatario afirmó que está “totalmente de acuerdo” con la nueva normativa y aseguró que los chicos no irán a la cárcel. El mandatario anticipó que San Luis trabaja con la Nación y el Poder Judicial para definir cómo se aplicarán las sanciones a los adolescentes que entren en conflicto con la ley penal.


“Lo primero que hay que ratificar es la plena concordancia con el régimen penal juvenil. Yo lo manifesté apenas se sancionó la ley. Estamos totalmente de acuerdo en la baja de imputabilidad a los 14 años”, sostuvo Poggi.

El Gobernador explicó que la Nación reglamentó la ley hace dos días y que, a partir de esa reglamentación, la Provincia comenzó a avanzar en conversaciones con el Poder Judicial. Además, señaló que San Luis está próximo a firmar un convenio de colaboración con el Gobierno nacional.

Uno de los puntos que Poggi remarcó fue que los adolescentes no serán alojados en la Penitenciaría provincial como regla general.

“Los chicos no van a ir a la Penitenciaría, primera regla general”, afirmó el mandatario.

Según explicó, las medidas que se adopten dependerán de la gravedad de cada caso y de la decisión de los jueces respecto del conflicto del adolescente con la ley penal.

“Vamos a ir graduando en función a lo que los jueces gradúen en cuanto al conflicto con la ley penal, cuál es el tipo de sanción”, señaló.

Poggi planteó además que la aplicación del nuevo régimen deberá contemplar mecanismos de seguimiento y control para evitar que los adolescentes regresen a sus hogares sin ningún tipo de medida luego de cometer un delito.

“Lo que sí no puede pasar es volver a la casa como si no hubiese pasado nada”, afirmó.

En ese sentido, mencionó distintas alternativas que podrían aplicarse de acuerdo con las características de cada situación, entre ellas sistemas de control, custodia o el uso de tobilleras electrónicas.

“Volver a la casa con un sistema de control o custodia o inclusive tobilleras electrónicas”, indicó Poggi al referirse a las posibilidades que se están analizando junto con el Poder Judicial.

El Gobernador también contempló la posibilidad de que existan casos de extrema gravedad en los que un juez determine que corresponde una medida de privación de libertad. En esos casos, sostuvo que la Provincia deberá encontrar una alternativa que no implique utilizar las cárceles destinadas a adultos.

“Si es un delito extremo que requiera la privación de libertad por un tiempo, buscaremos la forma de qué sucede sin usar la cárcel”, expresó.

Consultado sobre la infraestructura necesaria para aplicar la nueva legislación, Poggi evitó anticipar definiciones y señaló que la Provincia observará cómo comienza a implementarse el régimen a nivel nacional y en otras jurisdicciones.

“Vamos a ver cómo empieza a rodar la ley. Vamos a empezar a ver cómo rueda a nivel nacional, cómo rueda en las demás provincias”, manifestó.

De todos modos, aseguró que San Luis se encuentra en condiciones de afrontar una eventual situación desde la entrada en vigencia del nuevo régimen.

“Estamos en pleno de acuerdo y si hoy pasa un caso de eso, estamos preparados”, concluyó el gobernador.